El 19 de agosto de 2022, el exliceísta Martín Kunz asesinó al chofer de la combi que trasladaba a sus excompañeros e hirió a cuatro de ellos, en un hecho sin precedentes para la ciudad de Santa Fe. Rubén Isidro Walesberg murió en el lugar, a la vera de la ruta provincial N° 1 donde había bajado para comprar bizcochos antes de seguir camino hacia San Javier, último destino de los cadetes que volvían a su hogar.
El atacante permanece detenido en la cárcel de Coronda, luego de un intento de fuga fallido en la unidad penitenciaria de Las Flores, en la capital provincial.
"Evidentemente tenía un resentimiento con alguna de las personas víctimas del ataque y hasta con la institución", dijo el abogado querellante Néstor Oroño, que representa a los liceístas víctimas.
En una entrevista con el programa 7AM que conducen Geraldine Brezán y Andrea Viñuela, el letrado indicó que el jueves pasado comenzaron a tomarse los testimonios de los sobrevivientes del ataque en Cámara Gesell, tarea que continuará la semana próxima. Por otra parte, descartó que esté en discusión la imputabilidad o no del atacante.
Según Oroño, tanto los alumnos que fueron víctimas como sus familias están siendo acompañadas, pero admitió que no deja de ser un elemento "perturbador" que el hermano de Kunz asista al Liceo. Sin embargo consideró que fue atinada la decisión del instituto de permitirle continuar sus estudios de manera virtual.
Kunz enfrenta la imputación de los delitos de homicidio calificado, tentativa de homicidio en cuatro oportunidades y privación ilegítima de la libertad, esto último debido a que el joven intentó huir con los alumnos en la combi, incluso obligando a una de las víctimas a conducir el vehículo.
"La causa creo que transita por carriles y tiempos normales de la justicia", dijo Oroño, quien estimó que la discusión de fondo estará dada por la calificación de homicidio calificado o simple.
"Aquí habrá un rol importante de otros profesionales ligados a la medicina, la psicología, la psiquiatría. No hay ninguna duda de la responsabilidad, evidentemente tenía un resentimiento con alguna de las personas víctimas del ataque y hasta con la institución", opinó.
Para el abogado, no se está ante un caso en el que se discuta la imputabilidad del joven.
Un "elemento perturbador"
Si bien Oroño dijo que los chicos están retomando sus actividades en el instituto y están contenidos, estimó que van a necesitar acompañamiento por un tiempo más.
También marcó un hecho que calificó de "perturbador" para los alumnos y sus familiares. Es que un hermano de Kunz también asiste al Liceo, pero aseguró que la institución, de manera prudente y correcta, le permitió adoptar la modalidad de cursado virtual.
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