Según trascendió, la suba será del 7,5% para todas las compañías y entrará en vigencia a partir del primer día de junio. Durante 2017, en tanto, los planes habían tenido ajustes acumulativos en diciembre (6%), septiembre (5%), agosto (5%), julio (6%) y febrero (6%).
Si un joven soltero de unos 30 años pagaba $2.033 en junio de 2017 por un plan médico básico de una prepaga de primera línea, con el nuevo aumento anunciado el valor le llegará a $ 2.815.
En el caso de un matrimonio con dos hijos menores el costo del servicio oscilará entre los $8.000 y los $11.000, según los alcances de la cobertura.
El nuevo incremento será el segundo en lo que va de este año, el anterior había sido del 4% en febrero. Los precios de los planes, en tanto, quedarán un 11,8% más caros que en enero y un 38,5% más costosos que un año atrás.
Hugo Magonza, presidente de la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI), no lo ve así: “Los pacientes viven cada vez más años y se nos obliga a cubrirles tratamientos nuevos de alto costo. Eso eleva en todo el mundo los costos de la salud más que la inflación general. Acá se sumó a eso el impacto de la devaluación en insumos y equipos, los fuertes aumentos en las tarifas de luz y gas para los centros médicos y una paritaria que no va a cerrarse en menos del 15% con cláusula gatillo para los empleados del sector”, justificó Magonza.
Sin embargo, Sandra González, de la asociación de usuarios ADECUA, dijo: “Se les permite a todas las prepagas el mismo porcentaje. ¿Pero todas tienen igual estructura de ingresos y gastos? ¿Da igual que sea una gran empresa o una pequeña cooperativa de salud? Están cartelizadas y el Gobierno lo permite”, protestó.
También consideró “absolutamente ilegal” que las firmas ya estén avisando sobre una suba que aún no fue oficializada.
Fuente: Iprofesional.com.ar
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