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Qué pasa si como helado todos los días, según expertos

Comer helado todos los días no es bueno para el cuerpo. ¿Qué produce?

Si una persona come helado todos los días o día por medio, este acto puede traer efectos negativos en el cuerpo según especialistas en nutrición. ¿Por qué? Porque el helado combina altos niveles de azúcar, grasas saturadas y lácteos. Esto altera el metabolismo, la digestión y hasta el estado de ánimo.

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Qué pasa si como helado todos los días

Un pote chico de helado de crema puede aportar entre 250 y 400 calorías, dependiendo del sabor y los agregados. Si esa cantidad se suma diariamente sin modificar el resto de la dieta, el cuerpo comienza a acumular un excedente calórico que, a mediano plazo, puede traducirse en aumento de peso, mayor grasa abdominal y desbalances en el colesterol o los triglicéridos. Además, el azúcar refinada en exceso está asociada a un mayor riesgo de resistencia a la insulina.

Otro efecto común en quienes comen helado a diario, especialmente a la noche, es la hinchazón abdominal. Esto se debe a que muchas personas tienen algún grado de intolerancia a la lactosa, incluso sin saberlo. En esos casos, el consumo frecuente de productos lácteos como el helado puede causar gases, dolor de panza y digestiones pesadas.

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El helado también puede afectar el descanso y el estado de ánimo, sobre todo si se consume justo antes de dormir. El pico de azúcar puede generar una falsa sensación de energía, seguido por un bajón que altera el sueño. Incluso hay estudios que relacionan las dietas altas en azúcar con mayor irritabilidad, ansiedad y cambios de humor repentinos.

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Esto no quiere decir que haya que eliminar el helado para siempre. Los expertos recomiendan moderar el consumo y optar por porciones más chicas o versiones más livianas, como helados de agua, sin azúcar o sin lactosa. También es una buena idea elegir días puntuales para darse el gusto y evitar convertirlo en un hábito diario. Como siempre, la clave está en el equilibrio.