viernes 28 de febrero de 2020
Ocio |

Por qué tener una tía genial es muy importante para los niños

Si pensas en las personas que te aman incondicionalmente, tu tía seguramente estará en la parte superior de esa lista

Ser tía es una de las sensaciones más maravillosas del mundo. Siempre se está hablando de la tremenda felicidad que experimentan las madres con sus hijos, pero nadie repara en las tías: esos seres generosos, siempre sonrientes, que harían cualquier cosa por sus sobrinos. Da igual lo cansadas o estresadas que estén: siempre sacarán un hueco para hacer sonreír al niño o a la niña de sus ojos.

Pero, ¿qué hace de una tía alguien tan especial? ¿Qué la diferencia del resto? ¿Por qué se acaban convirtiendo siempre en importantes ejemplos a seguir para sus sobrinos?

Cuando ciertas cosas te molestan, pero te sentís demasiado incómoda para discutirlas con tu mamá, es hora de que tu tía entre en acción. No importa si se trata de un problema de chicos, una mala calificación o un conflicto con las chicas malas en la escuela, tu tía genial siempre estará ahí para ayudarte sin tener ningún juicio. Sabes que ella no se asustará, no importa lo que hayas hecho, y te ayudará a resolver tu problema sin crear ningún drama.

Todos necesitamos a alguien a quien admirar y tu tía puede ser la persona adecuada para este rol o modelo a seguir. Es una adulta responsable, con una carrera exitosa, pero que no ha perdido su carisma y siempre está lista para una aventura. Ella comprende la importancia de descubrir una verdadera pasión, sabe disfrutar de la vida y está ansiosa por enseñarte cómo puedes hacer lo mismo.

Tu tía sabe cómo hacerte sentir especial. Aunque te trata como un adulto, todavía ve a la niña o el niño que hay dentro de ti y que necesita ser mimada o mimado de vez en cuando. Ella siempre te compra regalos o te lleva a lugares agradables para mostrarte lo mucho que te ama. Y sabes que hará cualquier cosa para ver una sonrisa en tu rostro.

Al contrario que ser madre, ser tía es mucho más fácil a la hora de acercarse a los niños.

Eso te convierte en la persona perfecta para ser su compañera de juegos en la infancia y su confidente en la adolescencia. Saben que no vas a contar ni uno solo de sus secretos y que vas a aconsejarles de la mejor manera posible.

Tu tía te conoce desde el día en que naciste y ha estado contigo toda tu vida. Te calmó cuando perdiste tu juguete favorito y secó tus lágrimas cuando el chico que te gustaba en la escuela eligió a otra chica. Sabes que es tu mejor amiga y puedes confiar en ella. Ella no te juzgará y siempre estará allí para animarte.

Ser tía te hace madurar como persona y te enseña sobre todo, lo maravillosa que puede llegar a ser la vida.