martes 17 de mayo de 2022
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Dos dietas depurativas y bajas en grasas

Las dietas depurativas son excesivamente restrictivas y deficitarias en nutrientes. Seguirlas puede ocasionar problemas de salud a medio y largo plazo.

Las dietas depurativas se han convertido en las mejores aliadas para “reiniciar” o impulsar las funciones de los órganos más importantes del cuerpo. Son planes de alimentación bajos en grasas trans que, gracias a su combinación de ingredientes, aportan nutrientes de calidad al organismo. Así, cada vez hay más personas interesadas en ponerlas en práctica, en especial después de tener algún tipo de exceso con la comida o al experimentar síntomas como inflamación abdominal, gases y sensación de pesadez.

Los menús que se proponen no se deben extender por mucho tiempo. Su consumo asegura ser capaz de promover la eliminación de las toxinas, reducir el estreñimiento y mejorar las funciones del metabolismo para bajar de peso con más facilidad.

¿Qué debes saber antes de iniciar cualquiera de las dietas depurativas?

Para empezar, las dietas depurativas exponen un programa de alimentación que tiene varios objetivos. En primer lugar, buscan purgar y limpiar los órganos excretores del cuerpo (hígado, riñones y colon) con el objetivo de optimizar sus funciones cuando hay demasiadas toxinas.

Al estar compuestas por alimentos livianos y fáciles de digerir, son ideales para regular el proceso de digestión y disminuir la inflamación. Entre otras cosas, pueden aumentar la resistencia del cuerpo contra las enfermedades y producir una notoria sensación de bienestar.

Estos modelos de alimentación no están diseñados para ser aplicados de por vida, puesto que pueden ser un poco restrictivos. Lo ideal es hacerlas durante máximo 7 días, solamente tres o cuatro veces al año.

Las dos dietas depurativas y bajas en grasas que puedes probar

El interés por las dietas depurativas ha crecido tanto en los últimos años que se han diseñado muchos planes de alimentación con sus características. Asimismo, es común encontrar muchas alternativas, inclusive adaptadas a ciertas necesidades.

A continuación, hemos recopilado 3 modelos de menús bajos en grasas que, además de limpiar el cuerpo, ayudan a reducir el peso corporal. Por supuesto, una vez finalizados los planes, tras un máximo de siete días, debe mantenerse una alimentación equilibrada.

Dieta depurativa de la avena

avena
Avena instantánea.

Avena instantánea.

La avena es uno de los cereales más completos desde el punto de vista nutricional. Desde siempre se ha incluido en las dietas depurativas, ya que su aporte de fibra y antioxidantes resultan claves para facilitar la eliminación de desechos retenidos en el cuerpo. La dieta de la avena es la siguiente:

  • Desayuno: tres cucharadas de avena con leche y cuatro fresas.
  • Media mañana: una pieza de fruta o un tazón de caldo de verduras.
  • Comida: tres cucharadas de avena con agua o leche; una ensalada mixta y una porción de pechuga asada.
  • Merienda: zumo de frutas o infusión.
  • Cena: tres cucharadas de avena con agua o leche y una ensalada con espárragos, aceite de oliva y una pizca de sal.

Dieta depurativa del tomate

Por sus propiedades nutricionales, el tomate ha sido uno de los ingredientes depurativos más destacados en el plan de alimentación. En este caso resulta ser el protagonista de una de las dietas depurativas más conocidas en el mundo.

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Jugo de tomate frío.

Jugo de tomate frío.

  • En ayunas: un vaso de jugo de tomate fresco.
  • Desayuno: dos tomates hervidos condimentados con orégano, aceite de oliva y sal.
  • Media mañana: un vaso de zumo de tomate fresco.
  • Almuerzo: un plato de ensalada de tomates con brotes de soja y pimientos o chiles. Se puede acompañar con una porción de pechuga asada o salmón.
  • Merienda: un vaso de zumo de tomate fresco.
  • Cena: una ensalada de tomate con alcachofas y pimiento morrón y una porción de pescado.
  • Antes de acostarse: terminar el día con un vaso más de jugo de tomate.

FUENTE: Mejor con salud