Si querés bajar de peso, sentirte saludable y ver resultados efectivos, la dieta mediterránea podría ser la respuesta. Te decimos en qué consiste y cómo sumarte a ella.
¿Qué es la dieta mediterránea?
Se trata de una rutina que mezcla comidas saludables, basadas en la pirámide alimentaria, con sabores típicos de la cocina tradicional mediterránea. Se compone de ingredientes básicos como pescado y legumbres, así como verduras y frutas de temporada.
También permite el consumo de otros alimentos como carnes rojas, carbohidratos e incluso postres. Es avalada por diversas instituciones de salud, como la Organización Mundial para la Salud (OMS).
¿Qué es lo que hace tan especial a la dieta mediterránea?
Uno de los contras de la mayoría de las dietas es que tienden a ser restrictivas porque prohíben muchos alimentos, por lo que es común que se abandonen al poco tiempo.
Con la dieta mediterránea es difícil que esto pase, debido a que se permite comer de todo, aunque el truco está en la cantidad de lo que se ingiere de cada cosa.
¿En qué consiste?
- El objetivo de la dieta mediterránea es comer de todo, pero con ciertas restricciones. Estas son las recomendaciones que se deben seguir:
- Consumo diario de verduras, frutas, granos enteros y grasas saludables (incluidas en alimentos de origen vegetal, como el aceite de oliva, girasol o maíz).
- Una vez a la semana, comer pescado, pollo, legumbres y huevos. La carne de pescado y pollo debe evitar prepararse frita, es mejor asada o al horno.
- Porciones moderadas de productos lácteos (no te emociones con el queso).
- Comer carnes rojas de manera esporádica (una o dos veces a la semana es más que suficiente).
- Otros alimentos, como los postres y carbohidratos, deben comerse únicamente en ocasiones especiales y evitarlos lo más que se pueda. La dieta mediterránea también permite el consumo moderado de vino tinto.
¿Cuáles son sus beneficios?
Se ha descubierto que la dieta mediterránea tiene múltiples efectos positivos en el organismo. Las personas que siguieron esta dieta durante un tiempo considerable perdieron mas peso que otras personas que mantuvieron una dieta baja en grasas.
Además, se ha demostrado que la dieta mediterránea puede reducir el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

