Los hábitos saludables son la mejor “carta” que tenemos todos para combatir las enfermedades que pueden poner en peligro nuestro organismo, y más aún, las que son consideradas como “silenciosas” como el colesterol alto.
Caminar es uno de los ejercicios que deberíamos practicar a diario, así como descansar lo suficiente. A este hábito se le debe sumar el evitar la obesidad, una enfermedad relacionada con la diabetes, o con tensión arterial y colesterol altos, además de las enfermedades cardiovasculares o los ACV.
Para evitar estos males, en especial el colesterol alto, resulta más sana una dieta con abundantes frutas y vegetales, menos grasa. Te presentamos las cuatro maravillosas frutas que te ayudarán a equilibrar el colesterol.
Manzana
Comer dos piezas diarias de esta fruta ayuda a ralentizar la oxidación del colesterol LDL. Este beneficio se debe a los polifenoles antioxidantes que se encuentran en la piel de manzana. Así que no la peles.
Naranja
Acostumbrarse a tomar todos los días un jugo de naranja es beneficioso para nuestra salud por varias razones, pero por una en particular, eleva nuestro colesterol bueno. Las naranjas contienen esteroles (compuesto que se encuentra de forma natural en algunas frutas, semillas, aceites…) que reducen el colesterol total y el LDL.
Jugo de sandía y limón
Una investigación demostró que un jugo de pomelo rojo puede disminuir hasta un 20% el colesterol malo gracias al licopeno y los limonoides que contiene.
Pomelo rosado
A pesar de que es una fruta poco conocida y corriente, pocas frutas resultan tan positivas a la hora de reducir el colesterol como el pomelo. Antes de ponernos como locas a comprar pomelos debemos tener en cuenta que esta fruta solo será efectiva en nuestro organismo si somos constantes, tomando medio pomelo cada día a la hora del desayuno.
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