Con esta receta de empanadas, no importa el relleno que uses; la masa queda espectacular. La clave es prestar atención a las medidas y realizar un amasado óptimo. Cabe aclarar que, al terminarlas, se pueden guardar en la heladera o en el freezer para usarlas en otro momento, siempre con un separador para que no se peguen.
Receta de masa para empanadas
A la hora de hacer masa para empanadas caseras, tenemos que saber que no es tan difícil. Lo único en lo que hay que tener atención es en las medidas y en un buen amasado. Listo.
Si querés, podés hacerlas y guardarlas en la heladera o el congelador para usarlas en otro momento. Siempre, poner separadores, obvio, si no vas a tener un masacote y no sé para qué estuviste perdiendo tiempo estirándolas una por una.
¡Esta receta rinde de 12 a 15 tapas y podés usar esta masa para empanadas al horno o empanadas fritas!
Colocar en una olla el agua con la grasa y la sal. Cuando se haya derretido la grasa, sacar del fuego, pasar a un bol y reservar hasta que entibie.
Agregar la harina hasta formar una masa. Colocar en la mesada y amasar hasta lograr una masa lisa. En el caso de ser necesario, se le puede ir agregando harina.
Dejar reposar la masa cubriéndola con film (o una bolsa de nylon) por media hora.
Luego que pase el tiempo, formar bolitas del tamaño de una pelotita de ping pong. Pasarlas por harina y aplastarlas manteniendo la forma redonda.
Estira la masa con un palo de amasar de la siguiente manera: estira, gira un cuarto la masa, vuelve a estirar. Hazlo siempre de a cuartos y en la misma dirección para que mantenga la forma circular.