Una de las cosas que nadie te dice al crecer es que palabras como “inflamación” saldrán de tu boca más seguido de lo que crees y antes de lo que esperas. Tal vez porque antes nuestros abuelos o padres no las decían hasta que tenían 35 años o más, pero ahora puede que alguien de 25 o menos se preocupe por sentirse inflamado todo el tiempo.
No es la fragilidad de los jóvenes, sino las dietas ricas en azúcar refinada y comida procesada. Muchos prácticamente crecimos con estos alimentos toda nuestra vida y lo que no imaginábamos era que el exceso de estos componentes afectarían nuestro sistema digestivo.
Por eso la inflamación -que si es mínima es buena porque ayuda al cuerpo a combatir infecciones y es la manera en que responde a lesiones, pero en exceso compromete nuestra salud- debe ser regulada y estos alimentos te ayudarán a lograrlo.
PEPINO
Rico en potasio y magnesio, el pepino es bueno para combatir la inflamación, eliminar toxinas y asegurarse de eliminar el agua que retienes. Además fitonutrientes del pepino trabajan para inhibir enzimas proinflamatorias que te afectan diariamente.
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CURCUMA
De acuerdo al sitio Byrdie: “La cúcuma es una de las mejores hierbas antiinflamatorias por una buena razón: reduce el nivel de azúcar en la sangre, la oxidación y el exceso celular que provoca inflamación”.
ANANA
Deliciosa y con pocas calorías, la piña es rica en bromelina que procesa las proteínas y sirve como un antiinflamatorio para las personas que sufren de artritis o para quienes tienen hinchazón después de una cirugía. Su efecto es mayor si se come en ayunas.
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CHOCOLATE
Tal vez los mayas consumían el cacao porque conocían sus ricos beneficios para la salud. Vitaminas A, D, E y otras más se encuentran en las semillas que nos da el chocolate. Son fuente de taninos y compuestos fenólicos que ayudan a combatir la inflamación provocada por los radicales libres.
ACEITE DE OLIVA
Aunque suene asqueroso, una cucharadita de aceite de oliva de vez en cuando ayuda a limpiar el intestino y reduce considerablemente la inflamación. El oleo cantal es responsable de eso, pues sus efectos son similares a los del ibuprofeno.



