Martín Scorsese apoyó el uso de la Inteligencia Artificial y sus colegas lo acusaron de traición

El prestigioso director estadounidense firmó un convenio con una startup tecnológica de generación de imágenes y video.

El director de cine enfrenta los cuestionamientos de los sindicatos tras aliarse con una empresa especializada en el desarrollo de imágenes automatizadas.

El director de cine enfrenta los cuestionamientos de los sindicatos tras aliarse con una empresa especializada en el desarrollo de imágenes automatizadas.

El director y guionista estadounidense Martin Scorsese recibió una dura crítica de sus colegas por apoyar el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en la industria del cine, tras conocerse su colaboración con una empresa que trabaja con esta herramienta.

Martín Scorsese y su alianza con la Inteligencia Artificial

El cineasta quedó en medio de la polémica por la firma de un convenio con la empresa Black Forest Labs, una startup alemana de IA especializada en el desarrollo de modelos de generación de imágenes y video de vanguardia.

El sindicato que nuclea a los directores de arte, diseñadores de producción y animadores de Hollywood respondió al director de Taxi Driver con un duro comunicado. En el documento oficial, los trabajadores de la industria cinematográfica califican la decisión del realizador de forma categórica.

"Ver a uno de los mayores titanes y defensores de la historia del cine aliarse con corporaciones que se nutren del trabajo no consensuado de los artistas es una traición que debilita años de lucha colectiva", detallaron los representantes gremiales.

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Esta alianza de Scorsese con la tecnología profundizó la discusión sobre el futuro del séptimo arte y los peligros latentes que implica el avance digital. El conflicto ya generó huelgas masivas de actores y guionistas en el último tiempo. De hecho, figuras de la talla de Cate Blanchett, Ben Affleck, Emily Blunt y Whoopi Goldberg expresaron públicamente su rechazo al avance corporativo.

En esta misma línea de protección, la cantante Taylor Swift registró su propia voz en mayo pasado para evitar la reproducción sintética. El reclamo sectorial comenzó con fuertes protestas que paralizaron durante meses las producciones de los principales estudios, lo que empujó a cientos de intérpretes a incorporar cláusulas en sus contratos para prohibir el reemplazo indiscriminado por IA en sus puestos de trabajo.

El reclamo de los artistas en Argentina

La preocupación por el uso de estas herramientas tecnológicas también impacta en el plano local. En la Argentina, la Asociación Argentina de Actores y Actrices comunicó la necesidad urgente de establecer regulaciones estatales que protejan el trabajo artístico y garanticen una total transparencia frente al público.

Reconocidas figuras del espectáculo nacional como Georgina Barbarossa, Ricardo Darín y Guillermo Francella participaron activamente de una campaña pública para exigir reglas claras en la legislación vigente.

"Mi voz y mi imagen son mías, y son mis instrumentos de trabajo. Nadie puede usarlas sin mi permiso. Regulemos el uso de la Inteligencia Artificial", declaró la conductora de Telefe respecto a la vulnerabilidad que sufren los trabajadores del sector.

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