“La reunión no se abrió demasiado al diálogo, fue de carácter informativo y propositivo, confió Lifschitz luego del encuentro. Comentó que “se plantearon los temas” y que “los funcionarios nacionales hicieron una síntesis de las propuestas que han sido pensadas para las provincias”.
El mandatario santafesino anticipó que habrá una nueva reunión el próximo jueves, donde “se verán con más detalle las problemáticas de cada provincia”.
En los próximos días, el gobernador se reunirá con su gabinete, con el objetivo de debatir la propuesta elevada por el Ejecutivo nacional. Además, señaló que estará en contacto con otros gobernadores “para aunar posiciones”.
Lifschitz aseguró que “entre las cuestiones más salientes está el objetivo de llegar a un déficit fiscal de 3.2, lo que implicaría una disminución de un punto respecto del año en curso”. Y añadió que “plantearon que esa meta se cumpla con un esfuerzo compartido entre la Nación y las provincias”.
“Se plantean reformas tributarias importantes, disminuir el impacto de los impuestos distorisivos a la economía”, señaló el gobernador. Y destacó que eso implica “disminuciones al impuesto al cheque, al impuesto de Ingreso Brutos en un proceso gradual de 5 años”.
Lifschitz ratificó que “la provincia de Buenos Aires pasa a recuperar la masa coparticipable que tenía, con mayores aportes del gobierno nacional para no desfinanciar a las demás provincias”.
En cuanto a las nuevas cargas impositivas, el mandatario santafesino contó que “pusimos sobre la mesa la situación de las empresas fabricantes de cervezas de Santa Fe y también las pymes de biodiesel”.


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