La receta más emotiva de Germán Martitegui: los ñoquis rellenos de su abuela
Germán Martitegui contó cuál era el plato que lo marcó de chico y que jamás volvió a probar. La historia detrás de una receta que guarda un vínculo único.
Martitegui recordó entre lágrimas los ñoquis de su abuela, un plato que jamás volvió a probar desde su muerte.
La historia de Germán Martitegui y su abuela Zelmira Oyamburu revela cómo un plato puede convertirse en un recuerdo imborrable. En una entrevista televisiva, el chef abrió su corazón al hablar de los ñoquis rellenos de ricota que ella preparaba y que nunca más quiso comer desde su muerte.
“Teníamos una relación muy especial”, contó Martitegui durante su participación en Gracias por venir, el programa conducido por Gerardo Rozín. Allí recordó el plato que definió su infancia y su vocación: ñoquis rellenos de ricota, descansados en sémola y servidos con estofado.
El chef aseguró que la comida guarda una carga emotiva irremplazable: “La comida tiene un componente emotivo. Lo que probaste cuando tenías 12, 14 o 16 años nunca más genera la misma respuesta emocional”.
Según relató, cuando Zelmira falleció decidió no volver a probar ese plato porque temía no sentir lo mismo. La cocina también fue el espacio donde nació su vocación: “No sería cocinero si no fuera por ella”.
La receta de los ñoquis rellenos de la abuela de Germán Martitegui
Ingredientes (para 10 porciones)
Para la masa de ñoquis
Ricota: 0,850 kg
Harina: 0,90 kg
Huevos: 2 unidades
Queso parmesano: 0,20 kg
Para el acompañamiento
Hongo portobello: 0,100 kg
Para la crema
Crema de leche: 0,5 kg
Ajo: 0,020 kg
Cómo hacer ñoquis rellenos de acelga con queso: la receta que nunca falla
Cómo hacer ñoquis rellenos: la receta que emociona a Germán Martitegui
Preparación paso a paso
1. Ñoquis
Dejar la ricota envuelta en un trapo durante toda la noche para retirar el exceso de agua.
Rallar el parmesano.
Mezclar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.
Armar los ñoquis y dejarlos sumergidos en semolín durante 12 horas para lograr la textura exterior característica.
2. Hongos
Limpiar los portobellos con un paño apenas húmedo.
Cortarlos en láminas finas.
Llevarlos al horno a 75°C durante 4 horas, hasta secar y lograr un crocante.
3. Crema de ajo
Envolver los dientes de ajo en papel aluminio con aceite de oliva.
Hornear a 180°C durante 15 minutos.
Calentar la crema, sumar el ajo rostizado, salpimentar y procesar hasta obtener una salsa suave.