La Corte Suprema ordenó la extradición del mayor contrabandista de armas de Sudamérica

El empresario argentino Diego Dirisio y su pareja, vinculados al PCC y el Comando Vermelho, fueron detenidos en Córdoba y serán juzgados en Brasil.

Armas que utilizaban los integrantes de Comando Vermelho en Río de Janeiro. Entre ellas había un fusil de las Fuerzas Armadas de Argentina.

Armas que utilizaban los integrantes de Comando Vermelho en Río de Janeiro. Entre ellas había un fusil de las Fuerzas Armadas de Argentina.

La Corte Suprema de Justicia confirmó este jueves la extradición de Diego Hernán Dirisio y de su esposa, la modelo paraguaya Julieta Vanesa Nardi Aranda, quienes fueron detenidos en la provincia de Córdoba y son requeridos por la Justicia de Brasil, donde están acusados de tráfico internacional de armas de fuego, asociación criminal transnacional y lavado de activos. Según la investigación, la organización proveía armamento a las bandas criminales Primer Comando Capital (PCC) y Comando Vermelho.

Tráfico de armas, lavado y asociación criminal: la grave acusación contra un empresario argentino

Los jueces Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz analizaron los recursos presentados por las defensas de Dirisio y Nardi, que alegaban una supuesta persecución judicial por motivos políticos, así como el planteo de la Procuración General que solicitó ratificar la extradición. En la resolución conocida este jueves, la Corte confirmó la sentencia que habilita el proceso de extradición. La decisión final quedará ahora en manos del Poder Ejecutivo.

La investigación que compromete al empresario argentino y a su pareja comenzó en Brasil en el marco de la operación denominada Dakovo, nombre vinculado a una ciudad de Turquía donde se adquiría parte del armamento. Los investigadores sospechan que las armas terminaban en manos de organizaciones criminales brasileñas. Dirisio residía en Paraguay, desde donde importaba legalmente armamento adquirido en distintos países europeos.

De acuerdo con la causa, el empresario habría importado más de 230 millones de dólares en armas que luego eran desviadas hacia Brasil y terminaban en poder del PCC y el Comando Vermelho. El armamento era adquirido en Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia, ingresaba legalmente a Paraguay y posteriormente era trasladado de manera irregular a territorio brasileño. La investigación sostiene que desde 2012 la empresa importó unas 25.000 armas que, aunque figuraban como vendidas en Paraguay, habrían sido desviadas a grupos criminales. Antes de ser enviadas a Brasil, muchas de ellas eran modificadas en Ciudad del Este para eliminar sus números de serie.

En noviembre de 2023, la Justicia brasileña ordenó la detención de Dirisio y de Nardi, aunque ambos ya habían abandonado Paraguay. Los investigadores sospechan que fueron alertados previamente sobre el operativo. Finalmente, en febrero de 2024 fueron capturados por Interpol en Córdoba. En enero de 2026, el Juzgado Federal de Córdoba concedió la libertad de Dirisio bajo caución de 10 millones de pesos, sin prisión domiciliaria pero con restricciones para salir del país, mientras continúa el trámite de extradición.

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