Más caliente que nunca antes. Así está el planeta Tierra en estos días, durante los cuáles los récords de temperatura global promedio caen uno tras otro, dibujando un escenario de aceleración de la crisis climática global que no debería dejar a nadie indiferente.
Esta semana, según información del Centro Nacional de Predicción Ambiental dependiente de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, las temperaturas globales alcanzaron récords máximos primero el lunes 3 de julio (17 grados centígrados) para ser superadas el martes 4 de julio (17,18 grados centígrados), en una escalada con final incierto.
Según datos difundidos por el portal especializado Meteored, las temperaturas de los últimos ocho años fueron las más elevadas desde que hay registros, con el año 2016 como el más caluroso jamás registrado al menos desde finales del siglo XIX, cuando comenzaron las mediciones meteorológicas científicas.
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Las razones de esto, de acuerdo con los datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), es una combinación entre los efectos del cambio climático y un evento El Niño, que hace que aumente el 66 % la posibilidad de que la temperatura media global anual en superficie supere transitoriamente en más de 1.5 grados los niveles preindustriales, durante al menos uno de los próximos cinco años.
El cambio climático se acelera en América Latina
Los fenómenos meteorológicos extremos se están agravando en América Latina y el Caribe, a medida que se acelera la tendencia al calentamiento a largo plazo y el aumento de nivel del mar, según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial publicado esta semana. Según el reporte, en los últimos 30 años las temperaturas en la región aumentaron un promedio de 0,2 grados por década, la tasa más alta de la que se tiene constancia, acentuando los impactos sobre los países y las comunidades locales.
El calor extremo, combinado con la sequedad de los suelos por la sequía, “generó largos períodos de incendios forestales en pleno verano de 2022, lo que provocó que las emisiones de dióxido de carbono alcanzaran los máximos niveles de los últimos 20 años y, por consiguiente, que las temperaturas fueran aún más altas”. Entre enero y febrero, Argentina y Paraguay experimentaron un aumento del número de áreas críticas afectadas por incendios forestales, superando en más del 250 % el promedio de 2001-2021, según los datos difundidos por la OMM.
La influencia de El Niño
Por lo general, el fenómeno de El Niño hace que las temperaturas medias globales aumenten. Por ese motivo, la OMM informó que la chance de que al menos uno de los próximos cinco años sea el más cálido registrado se ha elevado al 98%.
A las temperaturas récords del aire asociadas al Niño se han sumado, además, extraordinarios valores de la temperatura superficial de los océanos, que llegaron a un valor medio global de 21 grados a finales de marzo. Estos valores extremos se han mantenido durante abril y mayo, incrementando la chance de olas de calor marinas y a su vez, el riesgo de eventos meteorológicos extremos.
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Los océanos almacenan casi el 92% del exceso de calor producto del calentamiento global, por lo que la temperatura interna de los mares y océanos ha aumentado desde que comenzaron los registros modernos en 1955.
Un otoño récord en Argentina
Casi la totalidad del territorio argentino atravesó temperaturas más elevadas de lo habitual durante esta estación, con una excepción notable en el sur de Patagonia, donde las temperaturas se mantuvieron dentro del rango normal para esta época del año. Las anomalías más significativas, superiores a los 2 grados, se observaron en el norte bonaerense, Santa Fe, oeste de Entre Ríos, gran parte de Córdoba, centro de Cuyo y este de Catamarca, según consigna un informe publicado por el Servicio Meteorológica Nacional el pasado 15 de junio.
“El otoño climatológico comenzó con un marzo que estableció un récord de calor. Esta tendencia se mantuvo durante abril y mayo, con temperaturas más altas de lo normal en gran parte del país. Estos datos combinados llevaron a que el otoño 2023 se posicione entre los tres más cálidos de toda la serie histórica, junto con los años 2015 y 2009”, dice ese documento.





