El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, prohibió el viernes a Irán importar las vacunas estadounidenses Pfizer-BioNTech, Moderna y la británica Astrazeneca covid-19, un reflejo de la desconfianza política que el régimen tiene hacia Occidente, pese al alto número de muertos que se cobró la pandemia en el país y la pésima respuesta de las autoridades para controlar los brotes. Hasta el momento, más de 55 personas perdieron la vida por el coronavirus, de acuerdo a Johns Hopkins University.
En un discurso televisado, dijo que la importación de vacunas estadounidenses y británicas estaba “prohibida”, refiriéndose al aumento de las muertes por el virus en ambos países. “Realmente no confío”, dijo Khamenei sobre esas naciones. “A veces quieren probar” sus vacunas en otros países.
Irán es el país de Medio Oriente más afectado por la pandemia de coronavirus. En diciembre, el presidente de ese país, Hasan Rohani, había afirmado que las sanciones de Estados Unidos le habían impedido obtener vacunas.
Según dijo en aquella oportunidad, los alimentos y las medicinas están exentos de las sanciones pero en la práctica los bancos internacionales tienden a rechazar las transacciones en las que participa Irán para evitar exponerse a posibles litigios.
Los funcionarios iraníes dijeron anteriormente que la importación de la vacuna Pfizer, que debe enviarse y almacenarse a menos 70 grados Celsius, plantea importantes desafíos logísticos para Irán.
Sin éxito, Irán luchó para detener el peor brote de coronavirus en Oriente Medio, que ya infectó a casi 1,3 millones de personas y mató a casi 56.000. Sin embargo, Khamenei aprobó el viernes la importación de vacunas de otros lugares “seguros” y sigue apoyando los esfuerzos de Irán para producir una vacuna propia.
No es la primera vez que los más duros del régimen se oponen durante mucho tiempo a las vacunas fabricadas en Estados Unidos. En diciembre, la Guardia Revolucionaria de Irán rechazó por completo el uso de vacunas de fabricación extranjera. El general Mohammad Reza Naghdi dijo que la Guardia “no recomienda la inyección de ninguna vacuna extraña” candidatas basadas en material genético conocido como ARN mensajero, que lleva las instrucciones para que las células produzcan proteínas.
Las autoridades dijeron entonces que los benefactores con sede en Estados Unidos planean desplegar decenas de miles de coronavirus Pfizer-BioNTech en Irán.
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