Lo que comenzó como una fiesta se transformó en una pesadilla cuando Sther rechazó la propuesta de Loureiro para acompañarlo. Su negativa, ante un hombre acostumbrado a imponer su voluntad a la fuerza, desató una feroz agresión.
Testigos presenciaron el violento ataque, que dejó a la joven gravemente herida. Horas después, fue dejada frente a su domicilio, en estado crítico. Vecinos y familiares la trasladaron de inmediato al Hospital Albert Schweitzer, donde los esfuerzos médicos no fueron suficientes para salvarle la vida.
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Crimen en Río de Janeiro
Sther Barroso dos Santos tenía 22 años y la noche del crimen había salido a bailar con sus amigos.
Los exámenes post-mortem confirmaron lo que el brutal crimen ya indicaba: Sther fue abusada sexualmente y torturada antes de morir a las heridas causadas por los golpes.
La reacción de su familia
La hermana de la víctima expresó su dolor a través de redes sociales: “Acabó con la vida de mi hermana en el lugar donde estábamos reconstruyendo nuestras vidas. Solo Dios tenía ese derecho. Mi hermana soñaba con ser madre, soñaba con casarse. ¿Y ahora qué hago con mi vida sin ti?”.
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En las redes sociales, amigos y familiares despidieron a Sther compartiendo las metas que se había fijado para este año. En su cuaderno, había escrito: “Terminar la escuela, hacer tres cursos, tener un perrito, enfocarse en el gimnasio y agradecer a Dios todos los días”. Eran sueños simples, pero llenos de esperanza.
Además, su familia reveló que la joven había comenzado el trámite para obtener su licencia de conducir y estaba preparándose para mudarse a un nuevo departamento. “Será el mejor año de mi vida”, había vaticinado Sther sobre lo que esperaba para el 2025.
Crimen en Río de Janeiro
El contundente posteo de la familia de Sther Barroso dos Santos.