Habló la esposa de uno de los argentinos detenidos en Venezuela: "No tenemos fe de vida"
Virginia Rivero es la esposa del abogado argentino Germán Giuliani, preso en Venezuela desde mayo pasado. Desde el 21 de diciembre, perdieron contacto con él.
La familia de Germán Giuliani vive horas de angustia. Su nombre no aparece entre los liberados en Venezuela.
Giuliani viajó a Venezuela en abril del año pasado, pero el último contacto con su familia se produjo el 21 de diciembre. El otro argentino apresado por el gobierno venezolano es el gendarme Nahuel Gallo, privado de su libertad el 8 de diciembre de 2024.
En el programa Creo, que conduce José Curiotto y se emite cada mañana en AIRE, habló Virginia Rivero, la esposa de Germán Giuliani: "Estamos muy angustiados..., vemos que hay más luz que antes en el camino, pero es muy triste no saber nada de Germán... no sabemos nada de él nada... No tenemos una fe de vida".
- Germán viajó por trabajo, él es abogado, le surgió hacer una ayuda con unos papeles, en una cuestión comercial, eran unos pesos más y viajó. Se fue el 5 de abril. El 21 de mayo, le preguntaron su nombre, y cuando escucharon el acento argentino, fue secuestrado.
german giuliani 1
La familia del abogado argentino Germán Giuliani asegura que él viajó a Venezuela por razones laborales.
- ¿Dónde lo secuestran? ¿Por qué le preguntan su nombre? ¿Estaba en el aeropuerto, en la calle?
- No, él estaba navegando. Esta información yo la tengo a través de Infobae. De ahí, ese día, el 23 de mayo, nos informaron. Después, también nos pasaron la información desde Cancillería.
Germán estaba navegando en un velero y los paró la Guardia Costera... pidieron los papeles, estaba todo en regla, y cuando Germán dio su nombre, ahí automáticamente fue secuestrado.
La versión del gobierno de Venezuela
- En mayo pasado, Diosdado Cabello dijo que lo habían detenido porque se iba a encontrar con un narco serbio en medio del mar.
- Sí, sí... esa fue la información que dio Diosdado Cabello.
La información del 23 de mayo fue que Germán era un terrorista, un mercenario y no sé qué otras cosas más dijeron. Al miércoles siguiente, Diosdado Cabello dijo que es un narcotraficante.
Imaginate lo que fue esta noticia para nosotros..., mi marido había ido a hacer un trabajo de abogado. No entendíamos nada como familia. Con el transcurso del tiempo, hablando con Cancillería y con el Foro Penal de Venezuela, empezamos a entender que esto es algo común.
Son causas que les ponen a las personas que secuestran. Inventan que la mayoría de la gente tiene este tipo de causas. Ahí fuimos entendiendo un poco más sobre cómo actúa este régimen.
- ¿Tu marido se pudo comunicar desde en un principio con ustedes? ¿Les permitieron hablar?
- A los 15 días de su secuestro le dejaron hacer un llamado. Se comunicó con nosotros y nos contó esto.
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El gendarme Nahuel Gallo es el otro argentino detenido en Venezuela, desde 2024.
- En esa charla, ¿les dijo si había sido golpeado, maltratado, torturado?
- No, porque tiene un guardia en frente, pero después tuvimos una información extraoficial que no puedo decirte, y ahí sí nos confirmaron que fue torturado, que le pegaron para que él acepte y firme todo lo que se decía.
- ¿Pasaron desde mayo a diciembre sin saber nada de él?
- Nosotros teníamos contacto con él, porque le dejaron hacer otras llamadas, no sé cuántas. Habrán sido cuatro durante los siete meses que estuvo en ese lugar. Pero nosotros sabíamos cómo estaba él, a través de familiares de presos políticos detenidos ahí, que eran los que también lo asistían y los que le llevaban la comida.
Germán podía hacerles una lista de las cosas básicas que necesitaba, como pasta de dientes, agua..., y entonces nosotros transferíamos dinero cada 15 días, más o menos, y los familiares les llevaban todo esto que él pedía.
Al principio, sus compañeros le compartían la comida. Después empezamos a arreglar todo esto.
- ¿Desde el 21 de diciembre se cortó la comunicación?
- Sí, desde los primeros días de diciembre empezó a haber como un rumor de que los iban a trasladar, pero bueno, no se concretaba. Nos decían el miércoles que viene, el sábado que viene y no se concretaba.
Y el 21 de diciembre nos llamaron los familiares y nos avisaron que sí, que a las 10 de la mañana se hizo el traslado. Nosotros no hicimos público esta situación, porque nos daba muchísimo miedo. Solo hablamos con Cancillería, con Patricia Bullrich, pero no con los medios.
Pero ahora la situación es otra, ahora nosotros no sabemos cómo está Germán, no tenemos una fe de vida. No sabemos nada de él, solo sabemos que está en la cárcel Yare II.
Entonces decidimos como familia salir y llevar este caso a los medios. Yare II es una cárcel grande que existe en las afueras de Caracas, en el estado de Miranda.
Son varios módulos; el de presos políticos, el de presos comerciales y el de presos comunes. Así que sabemos que él está ahí.
¿Siguen teniendo contactos con los familiares de presos políticos o también se cortó?
- No, no sabemos con quién está él. Ahora nosotros no sabemos nada. Lo único que sabemos es que está en Yare II.
La noche que se llevaron a Nicolás Maduro
- ¿Cómo vivieron ese sábado en el que se llevaron a Maduro?
- Con mucha alegría, mucha esperanza. La verdad es que pasamos las fiestas con una angustia muy grande. Somos una familia muy creyente y eso creo es lo que nos sostiene, pero más allá de eso, de tener a Dios a nuestro lado, estábamos muy angustiados.
Así que esta noticia nos impactó, nos impactó como familia. SE hablaba de bombardeos, hasta que de pronto se oficializó la noticia de la extracción de Maduro y su mujer.
Entonces, fue como el camino que se estaba abriendo.
Ahora estamos muy angustiados. Si bien podemos ver más luz en el camino, es muy angustiante, muy triste, no saber nada de Germán.
maduro nicolas
La detención de Nicolás Maduro abrió una luz de esperanza para los familiares de presos políticos en Venezuela. Sin embargo, no hubo novedades desde entonces sobre la situación de los dos argentinos apresados.
- ¿Desde el gobierno argentino se siguen comunicando con ustedes?
Por supuesto que sí. Tuvimos una reunión con Cancillería. Patricia Bullrich también constantemente se contacta con nosotros, nos alienta con todo esto. Pero la situación está en manos de Estados Unidos.
Cancillería está preparada para hacer lo que haya que hacer, pero no nos dan esa información a nosotros. Trabajan muy secretamente, pero nos dicen que tienen todo listo como para traer a los argentinos de vuelta a casa.
- ¿Sentiste en estos siete u ocho meses que la sociedad argentina no se involucró demasiado con este tema?
- Es que la verdad que la gente no sabía. Así como nosotros, mi marido viajó a Venezuela y después nos enteramos de que había un alerta. Yo no sabía que había un alerta, mi marido no sabía que había un alerta, nadie sabía que había un alerta para viajar a Venezuela.
- ¿Quiénes contrataron a Germán en Venezuela? ¿Esas personas no están en contacto con ustedes? ¿No se presentaron ante el gobierno venezolano para decir que fueron ellos los que lo contrataron?
- De eso no sabemos nada. No sabemos nada. En realidad, sobre eso mi marido va a poder hablar cuando vuelta, pero en este momento hay gente en Venezuela que tiene muchísimo miedo, gente inocente.
Por eso, no es el momento en que podemos hablar. Más adelante, obviamente que sí.