Aseguró que sus mellizos bebés murieron tras ser vacunados: ahora está acusada de homicidio doble

Una madre sostuvo durante más de un año que la muerte de sus hijos de 18 meses estuvo relacionada con las vacunas infantiles. Sin embargo, la Justicia la imputó por doble asesinato tras concluir una extensa investigación.

La investigación concluyó que los niños habrían fallecido por asfixia, mientras la defensa insiste en que se trató de una causa médica y rechaza las acusaciones de la Fiscalía.

La investigación concluyó que los niños habrían fallecido por asfixia, mientras la defensa insiste en que se trató de una causa médica y rechaza las acusaciones de la Fiscalía.

Lo que durante meses fue presentado públicamente como un presunto caso de muerte vinculada a vacunas infantiles dio un giro inesperado en Estados Unidos. Andrea Shaw, una mujer del estado de Idaho, fue acusada formalmente del homicidio de sus hijos mellizos de 18 meses, quienes murieron en mayo de 2025.

La Fiscalía presentó dos cargos de asesinato en primer grado luego de una investigación que se extendió durante más de 14 meses. Si es declarada culpable, Shaw podría enfrentar una condena a cadena perpetua o incluso la pena de muerte, según contempla la legislación del estado.

El Departamento de Policía de Payette informó que el arresto fue el resultado de una investigación "extensa y exhaustiva", aunque por el momento no reveló las pruebas que sustentan la acusación para no afectar el proceso judicial. Actualmente, la mujer permanece detenida con una fianza fijada en dos millones de dólares.

La defensa insiste en que las vacunas fueron la causa de la muerte

El abogado defensor, Joe Filicetti, rechazó la acusación y sostuvo que los niños fallecieron por un problema médico relacionado con las vacunas de rutina que habían recibido poco antes de morir.

"Ella cree que la causa de la muerte fue la vacuna. Ella no es médica. Yo no soy médico, pero los médicos con los que he consultado dicen que se trata de una muerte relacionada con la vacuna", declaró el letrado a un canal local.

Andrea Shaw fue acusada del homicidio de sus hijos gemelos de 18 meses, un año después de haber asegurado públicamente que habían muerto por una reacción a las vacunas infantiles.

Andrea Shaw fue acusada del homicidio de sus hijos gemelos de 18 meses, un año después de haber asegurado públicamente que habían muerto por una reacción a las vacunas infantiles.

Según el relato de Shaw, los mellizos Dallas y Tyson habían recibido vacunas contra la hepatitis A, la difteria, el tétanos, la tos ferina y la influenza. Al día siguiente, aseguró haberlos encontrado sin vida en sus cunas.

La madre afirmó que ambos parecían haber fallecido mientras dormían y recordó que hasta ese momento eran "bebés normales, perfectos y felices". Los niños habían nacido prematuramente y permanecieron 77 días internados en una unidad de cuidados intensivos neonatales antes de recibir el alta.

El caso fue utilizado por organizaciones antivacunas de los Estados Unidos

Pocos días después de la muerte de los niños, Andrea Shaw y su esposo participaron en un programa producido por Children’s Health Defense, organización antivacunas fundada por el actual secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., aunque el funcionario dejó de integrar la entidad a fines de 2024.

Durante esa entrevista, ambos cuestionaron el accionar policial y denunciaron que desde el primer momento los investigadores sospecharon de ellos.

La madre también relató que durante los interrogatorios los detectives le manifestaron que creían que los niños habían muerto por asfixia y que ella habría sufrido un episodio de pérdida de control relacionado con el posparto.

Con el paso de los meses, la historia fue difundida ampliamente por grupos que rechazan la vacunación infantil como ejemplo de un supuesto riesgo asociado a las vacunas.

Qué dicen las autoridades sanitarias sobre las vacunas infantiles

Mientras el caso cobraba notoriedad, las autoridades sanitarias estadounidenses insistieron en que las vacunas infantiles de rutina son seguras y eficaces y recordaron que numerosos estudios científicos no encontraron evidencia que las vincule con este tipo de muertes.

La Academia Estadounidense de Pediatría también rechazó una demanda impulsada por Shaw y otros integrantes del movimiento antivacunas, al considerar que forma parte de una campaña para desacreditar el consenso científico sobre la seguridad del calendario de vacunación.

Ahora será la Justicia la que determine si existen pruebas suficientes para sostener la acusación de homicidio contra Andrea Shaw. Mientras tanto, el caso continúa generando un fuerte impacto en Estados Unidos por la combinación de una tragedia familiar, una investigación criminal y el debate público sobre las vacunas infantiles.

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