menu
search
Gritos de la Tierra Santa Fe | Bajos Submeridionales |

Bajos Submeridionales: un refugio de fauna amenazado por un proyecto de obras hídricas

Nación y Provincia avanzan con un plan para volver "productivo" un territorio frágil y de gran biodiversidad. Expertos ya advirtieron sobre los riesgos de un modelo agropecuario no adecuado a la región.

Ni la pandemia, ni los incendios, ni los estudios del Instituto Nacional del Agua (INA), ni la opinión de naturalistas e ingenieros agrónomos, ni la encíclica verde del Papa Francisco, ni las recomendaciones de Naciones Unidas de proteger las escasas regiones que son refugio de biodiversidad parecen haber sido tenidas en cuenta por los gobiernos nacional y provincial a la hora de anunciar un proyecto de obras hídricas en los Bajos Submeridionales, el último y único parche de naturaleza que queda en la súper agriculturizada provincia de Santa Fe.

La intención que comparten Jorge Capitanich (Chaco), Omar Perotti (Santa Fe) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), bajo el paraguas y con fondos del gobierno nacional, es promover un plan de obras para volver “productivas” para la ganadería a estas tierras, que ya “producen” beneficios ambientales únicos al ser refugio de especies amenazadas como el aguará guazú, el venado de las pampas y el cardenal amarillo.

Aguará Guazú.jpg
Los Bajos Submeridionales son unas de las pocas regiones de Santa Fe en las que sobreviven especies como el aguará guazú.

Los Bajos Submeridionales son unas de las pocas regiones de Santa Fe en las que sobreviven especies como el aguará guazú.

Una región sobre la cual el INA (el órgano estatal especializado en el estudio del agua) explicó en un documento de hace menos de dos años que se acentuó un modelo productivo que no es el más apto para la región. “La demanda de algunos sectores productivos por la falta de obras hídricas, entendiendo por tales a incrementar las obras de evacuación de excedentes hídricos, no condice con la fisiografía de la región”, explicaron los expertos.

Una amplia zona que permite mantener lo poco que queda de la memoria social del paisaje santafesino, que no es naturalmente de vacas y cultivos sino que está hecha de humedales, pastizales, aves y mamíferos que forman parte de un sistema del cual el humano no termina de sentirse parte.

Leer más ► Granjas intensivas de cerdos en Argentina: la mirada del gobierno y la ciencia

Identikit de una región única

¿Qué son los Bajos Submeridionales? Andrés Pautasso, director del museo Ameghino y gran conocedor de la fauna y flora nativa de esa región santafesina, explicó que se trata de un humedal de 3,3 millones de hectáreas que se distribuye en la región chaqueña de Argentina, principalmente en Santa Fe. Su ciclo hidrológico se basa en las precipitaciones y, por el alto contenido de arcillas en los suelos y una pendiente muy suave, atraviesa inundaciones periódicas que se alternan con sequías.

Bajos Submerionales.jpeg
En los bajos se alternan ciclos de inundación con sequías muy severas.

En los bajos se alternan ciclos de inundación con sequías muy severas.

“La característica de la vegetación es la escasez de árboles y las tres cuartas partes del área está compuesta por pastizales altos y densos que soportan anegamientos y sequías”. Esto se alterna con sabanas de algarrobales y chañarales y grandes extensiones de esteros que alternan con lagunas que conforman los arroyos Golondrinas y Calchaquí, que luego se asimilan al Salado.

Un parche de naturaleza que es “refugio del mañana”

Los bajos son, además, un refugio de biodiversidad único en una provincia cuya vegetación nativa ya fue arrasada en un 90% por la extensión de la frontera agropecuaria. Pautasso resaltó la importancia de esa región en la conservación de aves ya que allí habitan especies amenazadas y tiene una gran concentración de aves acuáticas.

En los bajos viven especies endémicas de las pampas como el águila coronada, el cardenal amarillo, el aguará guazú, la mulita pampeana y el venado de las pampas. “Por su biodiversidad, su función de regulador hídrico y por ser uno de los humedales más amenazados de Argentina, la Evaluación Ecorregional del Gran Chaco Americano, liderada por The Nature Concervancy, identificó a los Bajos Submeridionales como una de las zonas más importantes y sensibles”, destacó.

En un contexto de crisis climática global, los bajos son y serán una de las escasas regiones del país que absorberán los desplazamientos forzados de fauna. Son un verdadero “refugio del mañana”, que incluso se pensó como un Parque Nacional, o al menos como un sistema de reservas naturales por los beneficios ecosistémicos que ofrece.

Bajos Submeridionales.jpg
En enero de 2019, las inundaciones en el noroeste de los bajos provocaron graves dificultades entre Tostado y Gato Colorado.

En enero de 2019, las inundaciones en el noroeste de los bajos provocaron graves dificultades entre Tostado y Gato Colorado.

Los expertos recomiendan prudencia

En febrero comenzó a hablarse de un plan nacional para canalizar parte de los bajos, o retomar viejos proyectos que ya se realizaron en esa zona. Así lo sintetizó Pautasso: “Las obras previas no funcionaron, hay una serie de canales que no desaguan cuando hay inundación y que escurren cuando es tiempo de sequía.

Hace dos años atrás, expertos del INA elaboraron un documento en el que plantean priorizar obras que garanticen accesos, defensas urbanas, caminos rurales y dormideros para la hacienda, de manera acotada. “No puede cambiarse con obras la dinámica hídrica natural”, dice el trabajo elaborado por los ingenieros Ricardo Giacosa, Carlos Paoli y Dora Sosa.

Leer más ► "Casa Común": un plan ambiental necesario pero con gusto a poco

La investigación destaca que desde 1973 hasta ahora no hubo criterios uniformes de intervención ni se ha logrado “conformar una organización sostenible en el tiempo para gestionar las obras”. También se menciona que los cambios de uso de suelos, desmonte y la construcción de canales no oficiales “tienden a incrementar y trasladar hacia aguas abajo los excedentes hídricos”.

Agricultura.jpg
Los especialistas del INA advierten que los suelos de los bajos no son apropiados para la agricultura. Además hay un alto riesgo climático porque las sequías y las inundaciones son frecuentes.

Los especialistas del INA advierten que los suelos de los bajos no son apropiados para la agricultura. Además hay un alto riesgo climático porque las sequías y las inundaciones son frecuentes.

“En los últimos años se acentuó un modelo productivo agrícola que no es el más apto para la región. La demanda de algunos sectores productivos por la falta de obras hídricas, entendiendo por tales a incrementar las obras de evacuación de excedentes hídricos, no condice con la fisiografía de la región”, explicaron los expertos, para agregar que “no es posible cambiar las condiciones climáticas, ni todo el relieve natural de la región ni la dinámica hídrica natural”.

También recomendaron tener detallados estudios de impacto ambiental de las obras, algo que se desconoce para el actual proyecto, al menos hasta ahora, y que ya generó un pedido de informes por parte de la organización ambientalista santafesina Capibara.