¿Tus plantas se están muriendo? Probá estos 3 trucos simples de los expertos en jardinería
¿Pensaste en tirarla? No lo hagas todavía. Te contamos el secreto de los viveristas para hidratar las raíces a fondo y recuperar el verde de tu casa en pocos días.
El riego por inmersión elimina las bolsas de aire en el sustrato seco y permite que el agua llegue directamente al corazón de la raíz.
Seguro te pasó que, después de unos días de calor intenso, tus plantas de interior muestran hojas caídas y tierra quebradiza. Muchas veces creemos que ya pasaron a mejor vida, pero la realidad es que están en un estado de deshidratación profunda.
El sustrato, cuando se seca de más, se vuelve impermeable y el riego tradicional con regadera simplemente resbala por los costados sin llegar nunca a la raíz.
Para salvarlas, los profesionales de los viveros aplican una técnica que no falla, no cuesta un peso y solo requiere un poco de paciencia.
Retirar las hojas dañadas ayuda a que la planta concentre sus nutrientes en generar nuevos brotes y fortalecer su estructura interna.
El secreto mejor guardado: el riego por inmersión
Si el agua de la superficie no penetra, la solución es atacar el problema desde abajo. El riego por inmersión es la técnica estrella para esos casos donde la planta parece muerta:
Sumergir la maceta: Colocá la planta en un recipiente con agua tibia hasta que el nivel cubra la mayor parte del sustrato.
Observar las burbujas: Dejá la planta bajo el agua hasta que dejen de salir burbujas; esto indica que la tierra se hidrató por completo.
Garantizar la humedad: Este método asegura que el agua llegue a todas las raíces, algo imposible con el riego superficial cuando la tierra está compactada.