Usar corchos en las macetas de la plantas se convirtió en uno de los consejos más prácticos de la jardinería hogareña. Este recurso mejora el drenaje, evita el exceso de agua y ayuda a que las raíces crezcan sanas. Además, reutiliza un material común y reduce residuos en casa.
Para qué sirven los corchos en las macetas y por qué los recomiendan
Colocar corchos en el fondo de las macetas ayuda a que el agua drene mejor. Evitan que la tierra tape los agujeros y permiten que el exceso de riego escurra sin problemas. Este detalle simple reduce uno de los errores más comunes en el cuidado de plantas.
Los corchos crean una capa que separa la tierra del fondo. Así, el agua no se estanca y las raíces no quedan sumergidas. Un buen drenaje evita hongos, malos olores y la pudrición radicular. Este truco funciona tanto en macetas grandes como chicas.
Mejoran el drenaje del agua en las macetas.
Evitan que la tierra obstruya los orificios de drenaje.
Cómo usar corchos en las macetas mezclados con la tierra
Otra alternativa consiste en cortar los corchos en pedazos pequeños y mezclarlos con el sustrato. Esto vuelve la tierra más liviana y aireada, algo clave para que las raíces se expandan con facilidad y absorban mejor los nutrientes.
Corchos en las macetas como cobertura para conservar la humedad
También podés usar corchos sobre la superficie de la tierra. Funcionan como una cobertura natural que mantiene la humedad por más tiempo y protege el sustrato del calor o el frío extremo.
Este método reduce la evaporación y espacía los riegos. Además, suma un detalle decorativo rústico y prolijo.