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Estilo de vida martes 13 |

El oscuro origen del martes 13 y por qué se le tiene tanto miedo

¿Por qué le tememos al martes 13? Descubrí el origen de este mito que mezcla al dios Marte, la caída de Constantinopla y la religión en una superstición única.

La creencia en torno al martes 13 actúa como una verdadera señal de alerta en la cultura hispana. Más que una simple fecha en el almanaque, representa una amalgama de factores lingüísticos, religiosos e históricos. Esta superstición se manifiesta a través de modismos, bromas y costumbres diarias que varían según la región, llevando a muchas familias a evitar cualquier tipo de planificación relevante durante esta jornada.

Las razones detrás del temor al martes 13 y las costumbres que se evitan

El origen del recelo comienza con la propia etimología de la palabra martes. El término deriva del latín dies Martis, que significa "día de Marte", en honor al dios romano de la guerra. Para la mentalidad antigua, el color rojo de este planeta y su asociación con la fuerza bélica le otorgaron al día una reputación intimidante y severa que terminó por arraigarse en la herencia latina.

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Superstición y cultura los motivos detrás del temor al martes 13.
Superstición y cultura los motivos detrás del temor al martes 13.

Superstición y cultura los motivos detrás del temor al martes 13.

Esta conexión con deidades de la guerra se repite en otros idiomas de Europa. Por ejemplo, en inglés, la palabra Tuesday proviene de Tiu o Tiw, que es el nombre anglosajón para el dios nórdico Tyr, equivalente a Marte. Esta coincidencia lingüística refuerza globalmente la percepción del martes como un periodo vinculado al enfrentamiento y al peligro.

Dicha relación entre Marte y Tyr permite comprender por qué el martes se asoció con conceptos de belicosidad, conflicto, choques y derrotas. No es que exista una evidencia científica de infortunio, sino que se trata de una estructura simbólica que perduró desde la Edad Media hasta impregnar el lenguaje de todos los días.

A este trasfondo se le añade el peso del número 13. Dentro de la iconografía cristiana, la Última Cena contó con trece participantes, siendo Judas el último en sumarse al grupo. Durante siglos, esta representación fue difundida en crónicas y sermones, consolidando una connotación negativa que se mantiene hasta el presente.

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¿Por qué el martes 13 es sinónimo de mala suerte en el mundo hispano
Superstición y cultura los motivos detrás del temor al martes 13.

Superstición y cultura los motivos detrás del temor al martes 13.

El martes 13, la caída de Constantinopla y la superstición

Existe un hito histórico fundamental que suele citarse como la raíz de este miedo: el 29 de mayo de 1453, fecha en la que Constantinopla fue conquistada por los otomanos. Este suceso representó un impacto devastador para la cristiandad de Oriente y dejó una cicatriz imborrable en la memoria de los griegos.

Tras este acontecimiento, el martes fue estigmatizado como una jornada de fracaso. Dicha creencia se propagó por las zonas culturales aledañas y se fusionó con el folklore del Mediterráneo, donde el "día de Marte" ya arrastraba una carga negativa previa.

El saber popular consolidó el mito a través de los refranes. La frase “En martes, ni te cases ni te embarques” se convirtió en una norma de prudencia para evitar contraer matrimonio, iniciar travesías o tomar determinaciones de peso. No hace falta creer en lo esotérico; la simple repetición colectiva basta para transformarlo en un hábito social.

Cabe destacar que la mala reputación del 13 no se limita solo al martes. En las culturas anglosajonas el temor se desplaza al viernes 13, mientras que en Italia el número que genera desconfianza es el 17. Aunque cada sociedad enfoca sus miedos en días diferentes, el proceso simbólico de construcción es idéntico.

La literatura también ha tenido un papel clave en la creación de fechas "fatídicas". Un ejemplo es la famosa frase de Shakespeare: “Beware the ides of March” (Cuídate de los idus de marzo), que popularizó el temor a un día específico. El martes 13 funciona bajo una lógica similar: una combinación de fecha, narrativa y memoria colectiva.

Con el paso de los años, el martes 13 se ha transformado en un marcador social. El hecho de que se posterguen reservas, se eviten agendas cargadas o se reprogramen decisiones importantes demuestra la vigencia de un mito alimentado por capas de historia, religión y cultura que se retroalimentan constantemente.

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