Orquídeas explotadas de flores: el secreto con cáscara de banana que los viveros no te cuentan
¿Tus orquídeas están solo verdes y no florecen? No tires los restos de tu merienda: el truco del "té de banana" es el fertilizante natural más potente para activarlas.
Querés orquídeas que florezcan como nunca? El secreto está en tu cocina y es mucho más económico de lo que imaginás.
Las orquídeas son, sin duda, las "reinas" de las plantas de interior, pero también las más caprichosas. En Santa Fe, con la humedad característica, estas plantas pueden crecer muy bien, pero lograr que den esas flores espectaculares suele ser un desafío.
El error común es recurrir a químicos costosos, cuando la solución está en tu cocina. La cáscara de banana es una fuente inagotable de potasio, fósforo y magnesio, los tres elementos vitales que la orquídea necesita para dejar de gastar energía en hojas y empezar a sacar varas florales.
Cómo preparar el "té de banana" para tus plantas orquídeas
El proceso es muy sencillo, pero requiere un detalle importante para no atraer hormigas o bichos a tus macetas:
Hervido controlado: Cortá 2 o 3 cáscaras de banana en trozos pequeños y hervilas en un litro de agua durante 15 minutos.
Reposo y colado: Dejá que la mezcla se enfríe completamente y colala bien para que no queden restos orgánicos que puedan pudrirse en la maceta.
Dilución (El paso clave): No uses el líquido puro. Mezclalo con otro litro de agua limpia. Esto crea un fertilizante líquido suave que no quemará las raíces.
Orquídeas cómo cuidarlas en casa
No tires más las cáscaras de banana. Tus plantas de orquídeas te lo agradecerán con una explosión de color y vida. ¡Probalo!
¿Cuándo y cómo aplicarlo?
Las orquídeas no se riegan como un malvón. Para que el truco funcione, seguí estos pasos:
Riego por inmersión: Sumergí la maceta (que debe tener buen drenaje) en un recipiente con este té diluido durante 10 minutos.
Frecuencia: Hacelo una vez cada 15 días durante la primavera y el otoño, que son las épocas de mayor actividad de la planta.
Hojas brillantes: También podés humedecer un paño de algodón en este líquido y limpiar suavemente las hojas. Esto no solo las nutre, sino que les da un brillo natural increíble.
Un dato extra: Si tu orquídea está en una maceta transparente (como suelen venir), fijate en las raíces. Si están grises, es momento de este riego; si están verdes, todavía tienen humedad.