El otoño no solo trae temperaturas más frescas y menos horas de luz. También es una de las estaciones más atractivas desde el punto de vista visual, porque muchas plantas transforman el color de sus hojas.
En jardines y también en macetas, ciertos ejemplares reaccionan al cambio climático modificando pigmentos y mostrando tonos rojizos, amarillos o anaranjados.
Por qué algunas plantas cambian de color en otoño
El cambio se debe a una disminución de la clorofila, el pigmento verde responsable de la fotosíntesis. Cuando los días se acortan y baja la temperatura, la producción de clorofila se reduce.
Al desaparecer el verde intenso, se hacen visibles otros pigmentos naturales presentes en las hojas, como carotenoides (amarillos y naranjas) y antocianinas (rojizos y púrpuras).
Acer palmatum (arce japonés): es uno de los más llamativos. Sus hojas pasan del verde al rojo intenso o naranja brillante.
Parthenocissus quinquefolia (enredadera de Virginia): ideal para muros y balcones, vira a tonos rojizos muy intensos.
Nandina domestica: sus hojas se tornan rojizas y aportan color incluso en macetas.
Liquidambar styraciflua: en jardines amplios, ofrece una paleta que va del amarillo al púrpura.
Coleus: aunque es más común en primavera y verano, algunas variedades intensifican tonos cuando baja la temperatura.
Ficus carica (higuera): en exterior, sus hojas pueden amarillear antes de caer.
plantas
El cambio de color es parte del ciclo natural de muchas especies.
Cómo potenciar el color otoñal
El cambio depende en gran medida de la luz y la amplitud térmica. Algunas recomendaciones:
Ubicar la planta donde reciba buena luz natural.
Evitar fertilizaciones tardías que estimulen crecimiento fuera de temporada.
Reducir riegos gradualmente según la temperatura.
Es importante no forzar el proceso. El cambio de color es natural y forma parte del ciclo anual.
¿El cambio de color indica que la planta está enferma?
No necesariamente. En muchas especies caducas, es una señal normal antes de la caída de hojas.
Sin embargo, si el cambio ocurre de forma irregular, con manchas oscuras o marchitez, podría estar relacionado con estrés hídrico o problemas radiculares.