El verano suele poner a prueba hasta las plantas más fuertes. Entre el sol intenso, el viento caliente y los días sin lluvia, muchas flores se marchitan rápido. Sin embargo, existen especies menos populares que no solo sobreviven a esas condiciones, sino que crecen mejor cuando hace más calor.
Son ideales para jardines, patios o balcones a pleno sol. Además, exigen poco riego, aportan colores vibrantes y continúan activas hasta bien entrado marzo. Estas son las flores que soportan el calor extremo y siguen dando color cuando otras ya se secaron.
Cuáles son las flores que sobreviven al calor sin perder color
Tithonia rotundifolia (Girasol mexicano enano)
Tiene la forma y el brillo del girasol, pero se distingue por su color naranja intenso. Florece desde diciembre hasta marzo, incluso en zonas donde el termómetro supera los 40° C.
No se quema con sol extremo, se adapta a climas húmedos y florece desde principios de primavera hasta el final del verano. Se usa mucho para macetas colgantes porque crece hacia los costados.
Scaevola aemula (4)
La Flor Abanico mantiene su color violeta o azul incluso bajo altas temperaturas.
Talinum paniculatum (Rubí del sol)
Produce pequeñas flores rosadas y, lo más llamativo, unas bolitas rojas brillantes que parecen rubíes.
Sobrevive con muy poca agua, soporta calores extremos y conserva sus frutos decorativos hasta marzo o abril. Es una planta rara en jardines urbanos, pero muy buscada para ramos y arreglos florales.
Talinum paniculatum (Flor de jade rosa)
El Rubí del sol destaca por sus frutos rojos brillantes que duran hasta el otoño.