El error que muchos cometen con las plantas después de un día de lluvia y puede pudrir las raíces

Muchas personas riegan sus plantas sin revisar el sustrato después de una lluvia. Ese hábito puede provocar exceso de humedad y dañar las raíces.

Después de la lluvia, este error puede arruinar una planta sin que lo notes.

Después de la lluvia, este error puede arruinar una planta sin que lo notes.

Después de un día de lluvia, es habitual pensar que las plantas quedaron bien hidratadas y que solo hay que esperar a que el tiempo mejore. Sin embargo, también existe otro error muy frecuente: muchas personas vuelven a regarlas sin comprobar cuánta humedad quedó en la tierra.

Aunque parezca un detalle menor, ese exceso de agua puede convertirse en uno de los principales enemigos de las plantas. Cuando el sustrato permanece mojado durante varios días, las raíces reciben menos oxígeno y aumenta el riesgo de que aparezcan hongos o comiencen a pudrirse.

La lluvia también cuenta como parte del riego

Cada especie tiene necesidades diferentes, pero todas comparten algo en común: las raíces necesitan alternar períodos de humedad con momentos en los que el sustrato pueda airearse.

Después de una lluvia abundante, especialmente si la maceta quedó al aire libre, es posible que la tierra conserve suficiente agua durante varios días. Si se vuelve a regar antes de tiempo, la humedad se acumula y las raíces permanecen constantemente mojadas.

En esa situación, la planta deja de absorber agua y nutrientes con normalidad y comienza a debilitarse, incluso aunque el problema todavía no sea visible desde el exterior.

Antes de volver a regar, siempre conviene comprobar si la tierra todavía permanece húmeda.

Antes de volver a regar, siempre conviene comprobar si la tierra todavía permanece húmeda.

Cómo evitar que el exceso de agua dañe las raíces

Con algunos cuidados simples es posible prevenir uno de los problemas más comunes después de varios días de lluvia.

Comprobar la humedad antes de regar

La forma más sencilla consiste en introducir un dedo unos centímetros en el sustrato. Si la tierra todavía está húmeda, conviene esperar antes de volver a regar.

Vaciar los platos de las macetas

Si la planta permanece sobre un plato, es importante retirar el agua acumulada después de la lluvia. Las raíces no deberían permanecer sumergidas durante muchas horas.

Revisar que el drenaje funcione correctamente

Los agujeros de la maceta deben permitir que el exceso de agua salga con facilidad. Si el drenaje está obstruido, el agua queda retenida y aumenta considerablemente el riesgo de pudrición.

Mover las macetas si anuncian varios días de lluvia

Cuando el pronóstico indica precipitaciones continuas, las plantas más sensibles pueden trasladarse a una galería, balcón techado o cualquier espacio protegido donde sigan recibiendo buena luz.

Después de una precipitación abundante, el sustrato puede conservar humedad durante varios días.

Después de una precipitación abundante, el sustrato puede conservar humedad durante varios días.

Un hábito sencillo que puede salvar muchas plantas

La mayoría de los problemas relacionados con el exceso de agua no aparecen de un día para otro. Se desarrollan lentamente, mientras las raíces permanecen en un sustrato demasiado húmedo.

Por eso, antes de tomar la regadera después de una lluvia, siempre conviene revisar el estado de la tierra. Ese pequeño hábito puede marcar la diferencia entre una planta sana y otra que empiece a deteriorarse sin que el problema resulte evidente.

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