"A veces las mujeres no pueden pedir tener el control, así que tienen simplemente que tomarlo" dice el personaje de Jennifer Aniston, Alex Levy, en The Morning Show. La conductora de noticias se enfrenta a los líderes de una cadena de televisión que en su mayoría son hombres, en medio de la era del #MeToo. Ella se encuentra en medio de una crisis profesional, mientras que su coanfitrión (interpretado por Steve Carrell) fue expulsado del programa debido a un escándalo de conducta sexual inapropiada. La serie resume la ira colectiva de las mujeres ignoradas durante generaciones.
El movimiento Me Too surgió en 2016 ante tantas injusticias. Fue impulsado por actrices de Hollywood y plantearon un debate cultural sobre el papel de la mujer en el cine y en la televisión. Las reivindicaciones feministas exigen que haya más presencia femenina tanto en los puestos de escritura y dirección como en las historias, en las películas, en las series, para que la industria cambie de dentro hacia fuera.
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Actualmente, solo siete mujeres fueron nominadas a ‘Mejor Director/a’ en los Premios Oscars desde sus inicios en el año 1929. Junto a Kathryn Bigelow, Chloé Zhao y Emerald Fennell también se encuentran las directoras Lina Wertmüller, Jane Campion, Sofia Coppola y Greta Gerwig. Solo Bigelow y Zhao se quedaron con el galardón.
Pero no todo es negativo, gracias a la llegada a distintas plataformas de streaming muchas producciones audiovisuales están integradas por mujeres que participan en los diferentes procesos que se requieren para que una serie, película o documental llegue a distintas plataformas. Antes, en la década de 1980, en las caricaturas solo había un personaje femenino dentro de un grupo de hombres. Se llama el Síndrome de Pitufina y esta siempre tenía los atributos que supuestamente definían a una mujer: vanidosa, bonita, objeto de deseo. A medida que más mujeres se van integrando a la industria se están tomando acciones concretas, por ejemplo, implementar protocolos de género en las producciones. A nivel organizacional también se lucha por la paridad laboral y cero tolerancia al acoso y violencia de género.
Además, varios festivales de cine se centran específicamente en promover cineastas, incluido el Festival Internacional de Cine de Mujeres de El Cairo en Egipto, el Festival Internacional de Cine de Mujeres de Barcelona, el Festival de Cine de Mujeres de China en Hong Kong, el Festival de Cine de Mujeres de Ndiva en Ghana y el Festival Internacional de Cine de Mujeres de Seúl. En Corea del Sur En Francia, la organización Le Collectif 50/50 está trabajando para garantizar que las películas dirigidas por hombres y mujeres reciban igualdad de condiciones en todos los festivales de cine.
Lo que se necesita son mejoras de gran alcance, cambiar la cultura machista en la industria, y cambiarla de una manera que sea sostenible, requiere una serie de intervenciones en múltiples niveles que luego llevan a un punto de inflexión. Todos juntos crean el cambio. El peligro cuando se genera un movimiento es mantenerse enfocado en un objetivo concreto. No se trata solo de cómo conseguir que las directoras sean reconocidas, ahora se trata de que haya cada vez haya más visibilidad y permanencia.
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