En algún momento de finales de la década del 70, en una charla entre dos amigos, surgió la idea de rodar una película juntos. Uno de ellos había sacado de la galera una saga exitosa, había roto todos los parámetros del mundo de la ciencia ficción y además tenía su propia empresa de efectos especiales, estamos hablando de George Lucas, creador de la saga de Star Wars y dueño hasta ese momento de Lucas Film. El otro de ese grupo de notables amigos, había metido un bombazo en su primera película sobre un tiburón que mataba gente en una playa, también había incursionado en el mundo de la ciencia ficción, pero le dijo a George que quería hacer algo parecido a James Bond, el nombre de ese hombrecito era Steven Spielberg. De esa charla entre amigos salió la idea de Indiana Jones, una película que redefinió el género de acción y que se transformó en el sinónimo de aventura en el mundo del cine.
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Spielberg ya tenía la visión, Lucas poseía los efectos especiales y el conocimiento para hacer atractiva la propuesta ante los estudios de cine, pero a pesar de su reconocimiento, inicialmente, no lograron convencer a nadie de financiar una película que amalgamaba humor, historia, aventura y un hombre con un látigo. Tras intentos infructuosos, finalmente tocaron a la puerta de Paramount Picture que, aunque aceptó el proyecto, solo concedió 16 millones de dólares de presupuesto, una cifra considerablemente menor a la que habían proyectado. Esto llevó a una producción a contrarreloj en cada ubicación, recorriendo diversos rincones del mundo. Spielberg y Lucas tenían todo meticulosamente planificado, logrando incluso, reducir los tiempos de rodaje. Si una escena requería 6 días, ellos conseguían finalizarla en 4 o 5. El resultado final fue un verdadero éxito de taquilla, llegando a ser la película más rentable de aquel año, con una recaudación que ascendió casi a los 390 millones de dólares.
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La emblemática saga de Indiana Jones, protagonizada por el intrépido arqueólogo que irrumpió en la escena cinematográfica en 1981, culmina con "Indiana Jones y el Dial del Destino". Por primera vez, Steven Spielberg, artífice indiscutible de la serie, cede la batuta de dirección a James Mangold, conocido por su trabajo en "Ford vs Ferrari" y "Logan". Esta entrega enfatiza en la inexorable marcha del tiempo, en el ocaso de Indy, el héroe que marcó a generaciones. Nos muestra a un Indiana Jones sumido en la tristeza, atravesando dificultades familiares y enfrentándose a la indiferencia del mundo contemporáneo hacia lo antiguo, mientras la tecnología se impone, arrasando con todo a su paso.
La inolvidable banda sonora de John Williams, que desde su nacimiento se ha convertido en sinónimo eterno de aventura, vuelve a subrayar esta última entrega de la saga. La película también recibe de nuevo a caras conocidas, como la de Karen Allen, retomando su papel de Marion, el amor perpetuo de Indy. John Rhys-Davies regresa como el querido Sallah, sumándose a este capítulo reciente junto a nuevos talentos de la talla de Mads Mikkelsen, Phoebe Waller-Bridge y Antonio Banderas.
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Durante más de cuatro décadas, Harrison Ford ha abrazado y adorado su papel como Indiana Jones. Infundió al personaje con su alma, su corazón y un carisma inolvidable. Brindó momentos memorables, tal como su icónica escena en "Indiana Jones y los Cazadores del Arca Perdida", en la cual es asediado por un hombre armado con una espada en pleno corazón de El Cairo. En esa ocasión, Ford y el resto del equipo habían sufrido una intoxicación alimentaria por el catering del rodaje, lo que motivó al actor a solicitar a Spielberg que finalizaran la escena con la mayor brevedad posible, dado que había estado vomitando toda la noche. Steven accedió y le consultó cómo podrían resolverlo. La idea que surgió de Harrison fue la que finalmente presenciamos en la pantalla: en lugar de embarcarse en una larga coreografía de lucha, Indiana Jones simplemente saca un arma y dispara al oponente.
Indiana Jones 5 se erige como el adiós perfecto para un personaje que ha servido de musa para innumerables filmes que le sucedieron. El avance inexorable del tiempo puede ser cruel, pero al echar la vista atrás, vemos una saga de películas entrañables que fueron emitidas incansablemente en la tele abierta, en los videoclubes y que ahora encuentran su lugar en las plataformas de streaming. Filmes que dejaron una huella imborrable en varias generaciones y que residen perpetuamente en los corazones. Esta es la última película que cuenta con Harrison Ford en el rol principal, despidiéndose con una entrega total, mientras viaja por el tiempo, cabalga a lomos de un caballo, lucha contra los nazis y rinde sutiles homenajes a las cuatro películas predecesoras. Indy merece descansar por el trabajo realizado, pero siempre tener a mano el látigo y el sombrero para una nueva aventura.
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Tráiler de Indiana Jones y el Dial del Destino






