Apenas habían publicado dos sencillos y un disco debut, y Los Beatles ya eran dueños absolutos de todas las listas de venta. El primer día de julio de 1963 estaba previsto que John, Paul, George y Ringo pasaran el día completo en los estudios de EMI, para darle vida a su próximo éxito, pero antes debían realizar una sesión de fotos en uno de los callejones que rodeaban el edificio.
Si bien todavía no se hablaba de beatlemanía, ese fue el día en que todo estalló… El día que grabaron She Loves You, mientras cientos de fans enardecidas superaron la seguridad de EMI y recorrieron los pasillos intentando dar con sus ídolos, relató el ingeniero de sonido de aquella tarde, Geoff Emerick, en su exquisito libro de memorias trabajando con la banda, El sonido de los Beatles.
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Fotos en el callejón
Hacía varias semanas que los Beatles no iban a EMI, ya que se encontraba de gira, hasta que finalmente reservaron el estudio 2 para una sesión doble. Llegaron más temprano, ya que además se había organizado una sesión de fotos en el callejón.
En aquellos tiempos de beatlemania antes de beatlemania, siempre había por lo menos cien chicas acampadas a la puerta del estudio con la esperanza de ver a algún miembro del grupo salir corriendo hacia su coche. “Para nosotros era un misterio cómo se enteraban de cuando iban a venir los Beatles. Las sesiones siempre se reservaban a nombre del seudónimo The Dakotas, pero estaba claro que había un confidente”, explica Emerick.
Los Beatles habían arribado antes del horario agendado para la grabación, ya que tenían que realizar una sesión de fotos. De alguna manera las fans habían sabido eso también, y los policías siempre eran pocos para contener el fanatismo adolescente.
Las chicas se trepaban a las paredes del perímetro del estudio y las chicas podían verlos, y los Beatles saludaban y sonreían, añadiendo leña al fuego, hasta que una de ellas logró saltar el tapial e interrumpir la sesión antes de que los guardias pudieran desalojar el lugar.
Cuando terminaron de sacarse las fotos, ingresaron al edificio y se dirigieron al estudio de grabación comentando sobre la cantidad de fans que había afuera. John, Paul y George comenzaron a afinar sus instrumentos, y los “plomos” de la banda, Mal Evans y Neil Aspinall, salieron del estudio… enseguida volvieron corriendo: “¡Las fans!”
Invasión
Los Beatles los miraron curiosos. “De qué hablas?”, preguntó John, quien enseguida tuvo su respuesta: se abrió la puerta del estudio y Ringo se vio avasallado por una adolescente exaltada. Neil se interceptó en el camino y la tackleo antes de que pudiera llegar al baterista.
Entonces Neil explicó: la multitud de chicas que estaba afuera habían logrado romper el cordón policial y meterse en el estudio. La cantina rebosaba de fans y docenas de ellas corrían por las instalaciones de EMI buscando a los Beatles. Un montón de chicas corriendo y gritando por los pasillos, perseguidas por un puñado de atribulados uniformados londinenses sin aliento; cada vez que cazaban a una, aparecían dos o tres más chillando a todo pulmón.
Las chicas abrían las puertas de las oficinas y tiraban de los pelos a quien se ponía delante de ellas, por si eran alguno de los Beatles disfrazados, y todo el mundo corría a toda velocidad.
En cambio, dentro del estudio de grabación estaba todo relativamente tranquilo, como el ojo del huracán. Neil salió a hacer un reconocimiento y Mal se paró en la puerta cual patovica de boliche.
Ringo estaba sentado en su banqueta de la batería, aún medio atribulado de la situación que había vivido, y los otros tres decidieron burlarse de la situación siguiéndose uno a otro por toda la habitación, imitando a la fan que se había abalanzado hacia Starr.
"No tengo la menor duda- dice Emerick, de que la excitación de aquella tarde ayudó a desencadenar un nuevo nivel de energía en la manera de tocar del grupo. She Loves You era una canción fantástica, con un ritmo muy potente y un estribillo implacable, pero además hubo un nivel de intensidad en la interpretación que yo no había escuchado nunca… y no he escuchado desde entonces. Ese sencillo me sigue pareciendo una de las grabaciones más estimulantes de toda la carrera de los Beatles", sostiene el histórico ingeniero de sonido.
El consejo del papá de Paul
McCartney y Lennon comenzaron a componer «She Loves You» después de que dieran un concierto en el Majestic Ballroom en Newcastle, como parte de su gira con Roy Orbison y Gerry and the Pacemakers. Empezaron a escribir la canción en el autobús de la gira, y continuaron más tarde esa misma noche en su hotel de Newcastle.
Las demás circunstancias en que fue escrita la canción son generalmente aceptadas. En 2000, McCartney dijo: "Estábamos en una furgoneta en Newcastle. Yo había planeado una 'canción de respuesta', donde un par de nosotros cantaran 'she loves you' y los otros dos contestaran 'yeah yeah'. Decidimos que era una idea de mala muerte, pero al menos tenía la idea de una canción llamada 'She Loves You'. Así que nos sentamos en la habitación del hotel durante unas horas y la escribimos —John y yo—, sentados en dos camas gemelas con nuestras guitarras".
La canción se completó al día siguiente en casa de la familia de McCartney en Forthlin Road, Liverpool, allí Jim McCartney escuchó la canción y le dio un consejo a su hijo, que Paul, conociendo el paño, no tuvo en cuenta, relata Philip Norman en la biografía de Macca. Después de Love me do, Please please me y From me to you, los Beatles entraron en la superstición de que cada canción debía tener me o you en el título. Después de She loves you sintieron que debían incluir yeah yeah yeah.
Cuando Paul y John fueron hasta la sala donde estaba Jim, le tocaron su flamante composición para que les diera su opinión. Jim, quien había sido trompetista en una orquesta de jazz, le dijo: “hijo ya hay bastantes americanismos por todas partes, no podrían cantar yes yes yes alguna vez?": "En ese punto nos desmoronamos, y le contesté: No, papá, no lo has pillado", relató McCartney.
Evidentemente Jim no lo había pillado, no había pillado el camino que su hijo junto con sus compañeros de banda abrían para los jóvenes de la posguerra, nacidos en medio de bombardeos y carencias, y ya necesitados de diversión. El yeah yeah yeah, el pelo largo y los movimientos de cabezas se convertirían en la marca registrada de la primera época de Los Beatles.
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