Darío Barassi se sacó de quicio con una usuaria que le dijo que su hija iba a sentir vergüenza de él por ser gordo. “Volvete saludable. No lo tomes como una agresión por favor", le escribió por mensaje privado. Indignado, respondió con altura, aunque eso no evitó la incomodidad.
"Si mi hija se llega a avergonzar por el cuerpo de otro es porque hice las cosas mal educándola. Mi gordura no da vergüenza. Tu irreverencia en cambio, si", lanzó.
A principios de septiembre, en diálogo con La Nación, se había referido a la lucha contra la obesidad: “Soy seguro, quiero a mi cuerpo y me siento cómodo. He sido un tipo conquistador y seductor, no tengo mambos al respecto. Sin embargo, no me gusta hacer apología de la obesidad, porque mi cuerpo es un cuerpo enfermo, aunque no tenga problemas de salud. Si bien tengo un cuerpo real, es un cuerpo con un sobrepeso importante”.
Y agregó: "Soy una persona obesa y no levanto la bandera diciendo que eso está bien. Soy de la bandera de la salubridad y por ese camino voy. Hago bastante terapia, consulto al nutricionista, no soy un relajado con el tema. De todos modos, siempre pregono que no hay que seguir estereotipos y ser fiel a uno mismo".
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