Contrarreloj, el Gobierno Nacional de Javier Milei, reglamentó la libre elección en el sistema de salud, que permite a los trabajadores derivar sus aportes a la obra social o prepaga que prefieran al momento de ingresar a un empleo.
Así, se estableció el término de doce meses como plazo mínimo de permanencia en el agente del seguro de salud por el cual los afiliados hubiesen optado; vencido el cual podrán ejercer una nueva opción si así lo desearen. Ese plazo deberá computarse desde el momento en que efectivamente opere la opción.
La decisión oficial alcanza a más de 14 millones de trabajadores en relación de dependencia, monotributistas y empleadas domésticas; también, a más de 5 millones de personas que están en el sistema general.
LEER MÁS► Desregulación de obras sociales: ¿qué sucederá con los afiliados de Iapos?
Según la Resolución 201/2024 de la Superintendencia de Servicios de Salud, publicada este jueves en el Boletín Oficial, la medida entrará en vigencia desde este viernes.
El Gobierno recordó que un decreto de 1998 reglamentó el derecho a la libre elección por parte de los beneficiarios del Sistema Nacional del Seguro de Salud.
Obras sociales y prepagas: cómo será la desregulación y a quiénes afecta
- Los beneficiarios podrán elegir libremente entre Obras Sociales y Prepagas.
- Los beneficiarios ya no deberán permanecer obligatoriamente un año en la Obra Social de su actividad al ingresar a un nuevo empleo.
- Los beneficiarios podrán elegir una Obra Social o Prepaga -que se registre para tal fin- al comenzar un nuevo empleo, sin ningún tipo de intermediación.
- Los beneficiarios podrán ejercer el derecho de libre elección una vez al año, en cualquier momento desde el inicio de la relación laboral.
- Las empresas de medicina prepaga se encuentran obligadas a aportar al Fondo Solidario de Redistribución por el total de la cuota que reciben.
Las nuevas normativas reglamentadas permitirán que todos los beneficiarios del sistema puedan elegir libremente entre Obras Sociales y Prepagas, independientemente de la antigüedad laboral, el tipo de contrato y sin ningún tipo de intermediación. Es decir, con mayor libertad de acuerdo de sus propias necesidades e intereses.
Los cambios, además, impulsan la libre competencia entre los distintos entes privados que forman parte del sistema, en línea con lo que pregona el Gobierno Nacional para distintas áreas de la economía.




