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Economía Superávit fiscal | inflación | Javier Milei

Las causas reales del superávit fiscal y la "inflación a la baja" que festejó el gobierno de Javier Milei

La licuación del gasto y las inversiones, junto al desplome de la producción y las ventas, explican lo que el gobierno central presenta como un éxito económico.

El festejo oficial en el gobierno de Javier Milei por el superávit fiscal en los primeros cuatro meses de 2024 no se explica por la mejora de los ingresos o por la mayor actividad económica, sino por la licuación del gasto social y de las inversiones, agravado por el desplome de la producción y de las ventas.

Del mismo modo, la desaceleración de la inflación no se está produciendo por mayor consumo, sino, al contrario, por una caída de las ventas que está llevando a suspensiones y despidos de empleados registrados en rubros tan diversos como supermercados, pymes, construcción, industria, entre otros. Las cesantías son muy superiores entre los no registrados.

A eso agrega una apertura de importaciones para domesticar los precios internos, que ya tiene efectos adversos sobre la producción interna y sobre el balance de divisas.

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También, pese a las compras diarias de divisas que viene efectivizando el Banco Central, la deuda pública del gobierno nacional –sin considerar las provincias ni el Banco Central– estuvo creciendo en estos primeros cuatro meses a un ritmo equivalente a U$S10.000 millones mensuales. Hay menos emisión de pesos, pero mayor “maquinita” de deuda.

Por otro lado, la caída de las ventas domésticas y los despidos obedecen a que la Argentina ha pasado a ser un país caro en dólares, como lo señalan los “tours” de compras que ya están en marcha hacia países vecinos.

Por su parte, hubo una caída de los ingresos pese a la disparada de la recaudación del impuesto PAIS. En enero, el impuesto PAIS representó el 21% del superávit fiscal primario, en febrero el 43%, en marzo el 103% y en abril el 181%.

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La caída de la economía provocó suspensiones y despidos de trabajadores registrados en rubros tan diversos como supermercados, pymes, construcción, industria, entre otros.

La caída de la economía provocó suspensiones y despidos de trabajadores registrados en rubros tan diversos como supermercados, pymes, construcción, industria, entre otros.

Con una inflación interanual a abril del 289,4%, según Economía, “entre los tributos ligados a la actividad económica interna cabe mencionar la recaudación correspondiente al IVA neto de reintegros (+$1.065.445 millones; +257,9 interanual) y débitos y créditos (+$417.424 millones; +227,9%). Por otro lado, los ingresos correspondientes a los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social se incrementaron en +$1.367.230 millones (+217,6%)”.

Hacia delante, todo indica que estas “contradicciones” se mantendrán porque no se prevé un repunte de la actividad económica ni un cambio en la estrategia del gobierno de Javier Milei de alterar el valor del dólar oficial.

Los datos fiscales oficiales indican que, durante el primer cuatrimestre del año, los ingresos totales cayeron un 5% real, mientras que el gasto primario descendió un 32% interanual real.

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“Cabe destacar que esta variación real del gasto primario resultó ser la mayor variación interanual real de los últimos 30 años para un cuatrimestre. Como resultado, el superávit primario asciende a $4.133.000 millones, lo que equivaldría a un 0,6% del PIB. El superávit fiscal asciende $1.150.000 millones, lo que equivaldría a un 0,2% del PIB”, señala un Informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

No obstante, en los primeros cuatro meses del año, 15 de los 16 componentes del gasto tuvieron descensos en términos reales. La excepción fue el gasto en asignaciones universales para la protección social (10,3%).

Los gastos que más cayeron fueron:

  • Transferencias de capital a provincias: -98,2%
  • Inversión real directa: -79,7%
  • Transferencias corrientes a provincias: -75,6%

Por el peso de cada rubro, las jubilaciones y pensiones soportaron el 35% de la reducción total, la inversión real directa el 15%, las transferencias a provincias el 14%, subsidios a la energía el 8% y salarios el 8%, entre los más importantes.