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Economía pandemia | Argentina | pobreza

La pandemia no golpea a todos por igual

Las desigualdades vinculadas al acceso a los servicios de salud, brechas en la protección social, degradaciones ambientales, entre otras, se hicieron evidentes con la pandemia. Así se desprende de un reciente informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

El coronavirus agravó las condiciones económicas y sociales de la mayoría de la población mundial, que en Argentina ya estaban fuertemente deterioradas por una década de estancamiento y recesión. Y volvió a mostrar que las pandemias reproducen en una escala superior las condiciones económicas y sociales en que se desenvuelve la producción, el consumo y la población.

“En Argentina, la pandemia incrementó la incidencia de la pobreza que ya venía en aumento. La caída de la actividad económica fue empeorando las condiciones de vida y trabajo durante el año 2020, así como también una porción importante de la población vio reducidos o eliminados sus ingresos debido al cese de actividades y a los efectos de las mismas”, reconoce un reciente informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

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Del informe oficial se desprende que:

  • La desigualdad de ingresos es una realidad global: el 10% más rico de la población concentra hasta el 40% del ingreso mundial total, mientras que el 10% más pobre sólo obtiene entre el 2% y el 7%. Esta desigualdad ha ido en aumento en las últimas décadas en y entre los países, a diferentes velocidades, pero profundizándose al compás del ritmo que marco la crisis global del covid.

  • Las desigualdades vinculadas al acceso a los servicios de salud, brechas en la protección social, degradaciones ambientales, entre otras, se hicieron evidentes con la pandemia. Entre muchas otras, las consecuencias económicas de esta coyuntura están golpeando agresivamente a los sectores más vulnerables de la población. Estos son, fundamentalmente, quienes trabajan en la economía informal y en pequeños y medianos emprendimientos, así como a quienes tienen responsabilidades de cuidado, mayoritariamente mujeres.

  • En Argentina, la pandemia incrementó la incidencia de la pobreza que ya venía en aumento. La caída de la actividad económica fue empeorando las condiciones de vida y trabajo durante el año 2020, así como también una porción importante de la población vio reducidos o eliminados sus ingresos debido al cese de actividades y a los efectos de las mismas
Usurpaciones Rosario-pobreza
En Argentina, la pandemia incrementó la incidencia de la pobreza que ya venía en aumento.

En Argentina, la pandemia incrementó la incidencia de la pobreza que ya venía en aumento.

  • El ingreso del grupo más rico de la población representó 13 veces el ingreso del grupo más pobre en 2020

  • La brecha de ingresos entre los más ricos y los más pobres exhibió una tendencia creciente a partir de 2019, con un aumento significativo en 2020

  • Entre los años 2016 y 2020, dos de cada diez personas tuvieron ingresos inferiores a la mitad de la mediana. La meta prevista para 2030 requiere de una fuerte reducción del indicador; situación contraria a lo ocurrido en los últimos cinco años.

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  • Los hogares que ya se encontraban en situación de pobreza o percibían ingresos bajos, fueron quienes se vieron más afectados por la situación económica, junto con aquellos cuyas actividades laborales estuvieron vinculadas a sectores particularmente afectados por la pandemia (como la construcción, trabajadoras de casas particulares, monotributistas sociales, entre otros).

  • La composición de los hogares también expuso desigualdades. Los hogares con niños, niñas y adolescentes, sobre todo en los monoparentales, en su mayoría encabezados por una mujer, enfrentaron mayores dificultades para acceder a los ingresos que les permitan cubrir sus necesidades básicas. La pandemia desató tensiones al interior de estos hogares en torno a la organización de las tareas de cuidado, al acompañamiento de actividades escolares, así como también las posibilidades de participación/continuidad en actividades laborales de los/as jefes/as de hogar”.

  • La pandemia de covid-19 puso de relieve las carencias de algunos sistemas de protección social a nivel mundial, confirmando la necesidad de repensar los modelos de desarrollo.

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