La mayoría de los jóvenes ocupan el 50% del salario en el alquiler: la tendencia se repite en grandes ciudades

El investigador Sebastián Rohr, dialogó con AIRE a cerca de una situación que afecta, en este caso, puntualmente a los jóvenes: destinan más del 50% de sus salarios en alquilar.

Desde el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Escuela de Economía y Negocios de la UNSAM ratifican que los jóvenes destinan más del 50% de su salario en el alquiler.

Desde el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Escuela de Economía y Negocios de la UNSAM ratifican que los jóvenes destinan más del 50% de su salario en el alquiler.

Maiquel Torcatt / Aire Digital

Más de la mitad del salario de un joven se destina al alquiler, una tendencia que se consolida en las principales ciudades del país, incluidas Santa Fe y Rosario. Así lo afirmó Sebastián Rohr, investigador del Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Escuela de Economía y Negocios de la UNSAM, quien advirtió sobre un escenario de profunda desigualdad y creciente exclusión habitacional.

Esta situación se vuelve aún más crítica cuando se suman las expensas, los servicios básicos y otros costos asociados al alquiler. Según distintos relevamientos, el gasto supera ampliamente el 50% del ingreso de una persona joven con empleo formal.

Por qué el alquiler impacta más a los jóvenes

“El problema de acceso a la vivienda afecta a todos los inquilinos, pero especialmente a los jóvenes”, explicó Rohr en diálogo con AIRE. En esta línea sostuvo; "Hace unos años el alquiler era algo no tan común o transitorio. Hoy en las grandes ciudades está consolidado, y en algunos lugares, hay más familias que alquilan, que tienen propiedades", algo que aumenta la demanda.

En este sentido, Rohr reflexionó que a mediano plazo la sociedad se debe una discusión de como pensar estas políticas. En esta línea, enumeró cuatro medidas, por las cuales esto impacta más a los jóvenes:

  • La mayoría de los jóvenes no accede a la vivienda propia y debe alquilar.
  • Hay un aumento de hogares unipersonales que eleva la demanda.
  • Las viviendas son más pequeñas, pero el valor del suelo sigue en alza.
  • Los sueldos no acompañan el ritmo de los precios del mercado inmobiliario.

Este fenómeno no es exclusivo de Buenos Aires: “Rosario y Santa Fe muestran la misma crudeza”, aseguró el investigador. En otros lugares del mundo, Rohr dijo que, a nivel global, la bibliografía indica que el alquiler no debe superar el 30% del ingreso.

En este sentido y a modo de reflexión, el investigador, hizo hincapié en que las soluciones "no son mágicas", pero si se puede aplicar políticas de corto, mediano o largo plazo, para aliviar la situación. Como por ejemplo:

  • Corto plazo: seguros de caución, asistencia para gastos de mudanza, acceso al crédito blando.
  • Mediano plazo: programas de vivienda pública, incentivos a cooperativas, acuerdos con desarrolladores privados para ofrecer unidades accesibles.
  • Largo plazo: planificación urbana con eje en la inclusión habitacional.

También alertó sobre la necesidad de controlar las viviendas ociosas y la proliferación de alquileres temporales, que presionan sobre la oferta y elevan los precios.

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