Habría que agregar que, para contener el tipo de cambio, se elevaron las tasas de interés a niveles extremos e insostenibles, afectando tanto la actividad económica como el resultado fiscal porque crecen desmesuradamente los intereses de la deuda pública, mientras la recesión y la mayor evasión golpean la recaudación tributaria.
Según Broda, “hay una dominancia fiscal de la política monetaria que tiene que emitir para pagar el déficit de vencimientos”. Explicó que “hemos venido emitiendo ya antes de julio a una tasa muy alta, con suerte en el sentido de que la gente demandaba pesos, pero ahora ya no”.
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En ese contexto, destacó: “Cuando subió Milei, la base monetaria eran 8 billones, hoy es 44 billones. Todos los agregados monetarios se multiplicaron por 4 en pesos”.
También hay que agregar el incremento de la salida de capitales que se registra en el Balance Cambiario del Banco Central como “Formación de Activos Externos” (FAE).
“Desde principios de año, los argentinos aumentaron 17.000 millones de dólares sus tenencias, comprando más de 10.000 mil millones de dólares de billetes, además de activos en el exterior. En lugar de la gente sacar del colchón, el colchón cada día está más alto, porque cada día hay más demanda por activos externos y eso es lo que produce la caída de los activos domésticos. Somos la Bolsa que más ha caído en el mundo”.
La disparada de las tasas de interés y el incremento de los encajes más allá del 50% representa una semi-estatización de los depósitos bancarios, medida tomada por un Gobierno que venía a dolarizar y destruir el Banco Central.
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Según el economista Miguel Ángel Broda, estamos "en el paraíso de la discrecionalidad".
Todos esos datos e indicadores se fueron reflejando en el índice de riesgo país, que ronda los 900 puntos, “afectando severamente a las acciones domésticas durante agosto, con el Merval cayendo un 14%, y donde ninguna acción se salvó de la tendencia general. Es más, los bancos lo hicieron en más del 20%, mientras que el sector energético se defendió un poco mejor, con mermas entre el 5 y el 10% mensual”, resumió la Fundación Mediterránea.
El comercio exterior también está afectado. Por ejemplo, con Brasil, en los primeros ocho meses de 2025 el saldo comercial acumulado arrojó un déficit de U$S 4.024 millones cuando había sido superavitario en U$S 126 millones en 2024.
Para la Fundación Mediterránea, “la suerte de la refinanciación de la deuda pública ha quedado atada a la evolución de los depósitos bancarios, tanto en pesos como en dólares. Forma parte de este combo el desplazamiento del crédito al sector privado por parte del sector público y un corolario muy relevante: en adelante, la normalización del funcionamiento del sistema bancario requerirá bajar encajes para devolver liquidez a la economía, pero tendrá que ser una movida superpuesta a la del Central comprando dólares para acumular reservas, una operación también expansiva en términos monetarios. Lograr los dos objetivos a la vez habrá de requerir una espectacular remontada de la demanda de dinero”.
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“En cuanto al consumo en dólares, las tarjetas de crédito reflejaron una caída mensual del 16,9%, el saldo llegó a US$660 millones para el total acumulado, presentando un crecimiento interanual del 42,9%, contra los US$462 millones al cierre del mismo mes del año anterior, según el Informe de First Capital Group.
Para Broda, “es probable que éste no sea un tipo de cambio con las actuales condiciones de equilibrio en Argentina. Muy probablemente necesitemos un peso un poco más depreciado”.
Este panorama economía crítico se combina con una crisis de gobierno por las denuncias de coimas que alcanzan a la Casa Rosada. En tanto, los vetos presidenciales a las leyes de jubilaciones y discapacidad provocaron un fuerte rechazo social y erosionaron al oficialismo que llega deteriorado a las elecciones en la provincia de Buenas Aires.
El lunes 8 de septiembre se abre un escenario muy incierto hasta las elecciones de fines de octubre, un tiempo corto en el calendario, pero excesivamente largo para la política y la economía. El Gobierno deberá dar un viraje porque si insiste en el recorrido actual termina chocando con la realidad.