Hipotecas UVA: cómo funciona el plan para que los bancos bajen tasas y amplíen créditos a la vivienda
La ANSES utilizará recursos del FGS para dotar liquidez de largo plazo a los bancos que otorgan créditos para la vivienda. Tendrán que ofrecer una línea hipotecaria a una tasa máxima de UVA +7,5% y a un plazo mínimo de 15 años.
El Gobierno busca ampliar los créditos hipotecarios con fondos de la ANSES.
El Gobierno lanzó un nuevo plan para impulsar los créditos hipotecarios y ampliar el financiamiento para la compra y contrucción de viviendas. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES destinará hasta $2 billones para fondear a los bancos que otorguen nuevos préstamos hipotecarios, con una tasa máxima de UVA + 7,5%.
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La iniciativa busca resolver uno de los principales problemas del mercado hipotecario argentino: la dificultad de los bancos para conseguir fondos de largo plazo con el cual otorgar préstamos que pueden extenderse durante 15, 20 o 30 años.
El Banco Central será el encargado de colaborar con el FGS en la organización de las licitaciones, que comenzarán con colocaciones de $200.000 millones. Los fondos se canalizarán hacia entidades que deberán destinarlos a créditos hipotecarios para personas humanas destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de primera vivienda.
Cómo funcionará el nuevo plan de créditos hipotecarios
El programa utilizará una pequeña parte de los recursos del FGS para constituir depósitos a plazo fijo en los bancos participantes. Esos fondos tendrán ajuste por UVA y se licitarán para las entidades financieras en dos tramos.
Las principales condiciones son:
- Monto total: hasta $2 billones.
- Licitaciones: $200.000 millones cada una.
- Plazo de los depósitos en los bancos: entre 1 y 5 años.
- Tasa mínima: UVA + 2,5% para el tramo a un año y UVA + 4,5% para el tramo a cinco años.
- Destino: créditos hipotecarios para primera vivienda.
- Tasa máxima del crédito que ofrecerán los bancos: UVA + 7,5%.
- Plazo mínimo del préstamo para vivienda: 15 años.
- Monto máximo: 150.000 UVA por crédito.
El mecanismo apunta a que los bancos puedan conseguir recursos durante períodos más largos y reducir así el descalce que existe entre los plazos de sus depósitos y los de los préstamos hipotecarios.
Así, el Gobierno busca darle a los bancos un fondeo más estable para que puedan prestar a las familias a plazos mucho más extensos.
Qué cambia para los bancos
El problema del fondeo es uno de los principales obstáculos para desarrollar un mercado hipotecario.
Los bancos reciben buena parte de sus depósitos a plazos relativamente cortos, mientras que un crédito hipotecario puede extenderse durante décadas. Esa diferencia obliga a las entidades a administrar un riesgo que limita la capacidad de ampliar la oferta.
Con el nuevo esquema, el FGS funcionará como una fuente de financiamiento de mayor plazo para las entidades financieras.
Los bancos deberán competir en licitaciones para acceder a esos fondos y, a cambio, asumirán condiciones específicas para los créditos que otorguen con esos recursos.
Además, ninguna entidad podrá quedarse con más del 20% del monto total de cada licitación.
El objetivo oficial es que el mecanismo permita ampliar la cantidad de créditos hipotecarios disponibles sin que el Estado subsidie directamente la tasa que paga cada familia.
Créditos UVA: cuál será la tasa y el plazo
Una de las claves del programa es el límite impuesto a los bancos que reciban los fondos.
Los créditos hipotecarios otorgados en el marco de esta iniciativa no podrán superar una tasa de UVA + 7,5% y tendrán un plazo mínimo de 15 años.
La utilización de UVA significa que el capital del crédito se actualiza de acuerdo con el valor de la Unidad de Valor Adquisitivo, vinculada a la evolución del índice de precios.
Por eso, la tasa no es el único componente que debe analizar una familia antes de tomar el préstamo: la evolución de la UVA también determina cómo se actualiza el capital y las cuotas a lo largo del tiempo.
Hipotecarios UVA: cuánto podría financiar una familia
Caputo presentó durante el anuncio un ejemplo para mostrar cómo podría funcionar el esquema.
En el caso planteado por el ministro, una familia que quisiera acceder a una vivienda de alrededor de $106 millones debería demostrar ingresos por aproximadamente $3,46 millones, con una cuota inicial cercana a $865.000.
El ejemplo corresponde a un crédito a 25 años, con una tasa de UVA + 7%.
Se trata de una simulación, las características finales de cada préstamo dependerán de la entidad, del perfil del solicitante, del valor de la propiedad y de las condiciones particulares de contratación.
Cuántos créditos busca generar el Gobierno
El Gobierno estima que el nuevo mecanismo podría sumar entre 17.000 y 20.000 créditos hipotecarios adicionales.
La proyección se explica por la intención de ampliar el fondeo disponible para las entidades y profundizar un mercado que todavía tiene una dimensión pequeña frente a las necesidades habitacionales del país.
Como referencia, durante 2025 se colocaron alrededor de 44.000 créditos hipotecarios, mientras que la estimación oficial apunta a que este año el número podría ubicarse cerca de los 30.000.
El objetivo del programa es, por lo tanto, volver a impulsar el volumen de operaciones y acercarlo a niveles superiores.
El crédito hipotecario vuelve a ganar terreno
Los datos del sistema financiero muestran que el crédito hipotecario viene recuperando actividad.
Según el último Informe de Bancos del BCRA mencionado por el Gobierno, en junio se incorporaron aproximadamente 1.968 nuevos deudores hipotecarios, principalmente por el desempeño de bancos públicos y bancos privados extranjeros.
En los últimos 12 meses, la cantidad de nuevos deudores hipotecarios UVA alcanzó los 35.400.
La nueva medida busca profundizar esa tendencia mediante una mayor disponibilidad de fondos para las entidades.
El impacto esperado en la construcción y el mercado inmobiliario
Para el Gobierno, el desarrollo del crédito hipotecario también puede convertirse en un motor para la construcción y la actividad inmobiliaria, dos sectores con una fuerte capacidad de generación de empleo.
La estrategia forma parte de una agenda más amplia. En agosto, el Gobierno también anunció una flexibilización parcial de las reglas para que los bancos puedan utilizar depósitos en dólares para financiar determinadas actividades de empresas. Caputo vinculó esa medida con la necesidad de aumentar el financiamiento, especialmente para sectores como la construcción.
En el caso de las hipotecas, la lógica es similar: más financiamiento puede generar más operaciones inmobiliarias y, detrás de ellas, mayor demanda de construcción, materiales, servicios y empleo.
Qué es el FGS de ANSES y por qué se utilizan sus fondos
El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) es un patrimonio administrado por ANSES compuesto por distintos activos financieros, entre ellos títulos públicos, acciones, depósitos a plazo, obligaciones negociables, fondos comunes de inversión y otros instrumentos.
Su función es preservar y hacer crecer el valor de esos recursos, que forman parte del respaldo del sistema previsional.
En este caso, el Gobierno decidió utilizar hasta $2 billones del fondo para colocaciones a plazo en bancos que, bajo las condiciones del programa, deberán destinar esos recursos al financiamiento hipotecario.
La medida busca canalizar parte de esos recursos hacia un segmento considerado estratégico para el desarrollo del mercado financiero y de la economía real.
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El desafío: que haya más crédito y que las familias puedan acceder
El anuncio apunta a resolver una de las principales limitaciones históricas del mercado hipotecario argentino: la falta de financiamiento de largo plazo.
Para los bancos, contar con depósitos a plazos más extensos mejora las condiciones para otorgar préstamos hipotecarios. Para las familias, una mayor oferta puede traducirse en más opciones para acceder a una vivienda.
Pero el impacto final dependerá también de otros factores: el precio de las propiedades, los ingresos de los hogares, las tasas de entrada, la evolución de la inflación y de la UVA y las condiciones que cada banco establezca para aprobar los créditos hipotecarios.
El Gobierno busca así que el crédito para vivienda deje de ser un producto marginal del sistema financiero y vuelva a convertirse en una herramienta capaz de mover el mercado inmobiliario, impulsar la construcción y facilitar el acceso a la casa propia.













