El secretario de Energía, Darío Martínez, expondrá mañana ante un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados sobre el proyecto de ley que propone un nuevo marco regulatorio para biocombustibles hasta el 2030, y que prevé una reducción del 10 al 5 por ciento en el corte obligatorio para el biodiésel.
El funcionario precisará su visión en un plenario de las comisiones de Energía y Combustibles y de Presupuesto, que tendrá como eje el proyecto de ley presentado por los diputados del Frente de Todos (FDT), Omar Félix y Marco Cleri. La iniciativa de los legisladores del FDT busca reemplazar la actual ley de Biocombustibles que venció hoy y fue prorrogada por el Gobierno nacional por espacio de 60 días.
En la primer reunión en la comisión de la Cámara de Diputados, las principales cámaras empresariales del sector de biocombustibles cuestionaron duramente el proyecto de ley presentado por el Frente de Todos. El titular de la Cámara de Industrializadores de Granos y Productores de Biocombustibles en Origen (Cigbo), José Vicente Porta, sostuvo: "No podemos dar ningún paso para atrás y no podemos bajar el corte de biodiésel, como propone el proyecto".
Leer más ► Ley de Biocombustibles: fuertes críticas en Santa Fe al anteproyecto del Gobierno Nacional
Juan Carlos Bojanich, de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb), señaló que con la actual ley "se han realizado inversiones para instalar plantas que permitieron el desarrollo de economías regionales, exportaciones que generan divisas". En ese marco, advirtió que si se rebaja el corte al 5% "se verán afectadas muchas empresas pymes" a causa de las dificultadas que enfrentarán para poder mantenerse productivas.
Por su parte, Alejandro Abad, en representación de la cámara sectorial, señaló que las empresas "han invertido millones de dólares" y consideró que "sería lamentable volver atrás".
El proyecto que presentó el Frente de Todos para tener una nueva ley de biocombustibles tiene como puntos centrales los porcentajes de los cortes entre gasoil y biodiésel y bioetanol con caña de azúcar y con maíz, y otorga facultades a la Secretaría de Energía para subir o bajar esos porcentajes.
En ese sentido, el proyecto establece que se reducirá del 10 al 5 por ciento el corte obligatorio entre gasoil y biodiésel, aunque según algunas circunstancias puede llegar a ser del 3%.
En el caso del combustible elaborado a base de caña de azúcar, los volúmenes deberán ser del 6% de la mezcla mínima obligatoria, mismo porcentaje establecido para el bioetanol a base de caña de maíz.
Otro punto del proyecto que genera debate es el artículo que establece que la Secretaría de Energía podrá "elevar el referido porcentaje mínimo obligatorio cuando lo considere conveniente en función del abastecimiento de la demanda, la balanza comercial, la promoción de inversiones en economías regionales y/o razones ambientales o técnicas".
Leer más ► Una pelea que mueve millones: puja en el Congreso por la nueva Ley de Biocombustibles
De forma inversa, el corte podrá reducirse hasta el 3% "cuando el incremento en los precios de los insumos básicos para la elaboración del biodiésel pudiera distorsionar el precio del combustible fósil en el surtidor, o ante situaciones de escasez de biodiésel por parte de las empresas elaboradoras".
El proyecto mantiene beneficios impositivos al fijar que el biodiésel y el bioetanol no estarán gravados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y por el Impuesto al Dióxido de Carbono (ICO2).
Temas
Te puede interesar



