El FMI cambia el lenguaje pero no el respaldo económico al Gobierno

El FMI aprobó la tercera revisión del acuerdo con Argentina, que habilitará un desembolso de USD 900 M cuando lo trate el Directorio. Mientras, el escenario en el país luce cada vez más complicado.

Perspectivas inciertas: A pesar de cambios de lenguaje, el FMI mantiene respaldo económico al Gobierno nacional, con crecimiento anual modesto proyectado.

Perspectivas inciertas: A pesar de cambios de lenguaje, el FMI mantiene respaldo económico al Gobierno nacional, con crecimiento anual modesto proyectado.

Pese a que la economía entró en recesión, el empleo formal y el consumo siguen cayendo, que continúa el cierre de empresas, que persiste la inflación y que el escenario internacional luce cada vez más complicado para el país, el staff del FMI aprobó la tercera revisión del acuerdo, lo que habilitará un desembolso de USD 900 M cuando lo trate el Directorio.

Según el comunicado de prensa del organismo internacional, "el programa de las autoridades —que cuenta con el respaldo del FMI— continúa arrojando resultados impresionantes, pese a una coyuntura mundial más compleja".

Para el FMI, la meta de reservas a junio se sobrecumplió en U$S 4.000 millones y las compras del año (U$S 16.000 millones) superan con holgura los U$S 10.000 millones que esperaba el organismo en la revisión anterior.

No reconoce que se transita una recesión con destrucción de empleo y de empresas y que el panorama político luce más adverso para el oficialismo, con disidencias internas, pese al colaboracionismo opositor.

La inflación persiste y el cierre de empresas y locales es una constante.

La inflación persiste y el cierre de empresas y locales es una constante.

Sin embargo, el FMI cambió el tono: ya no habla de una política "suficientemente estricta", sino de facilitar la remonetización y "una expansión prudente del crédito". Ese giro no es ajeno a los datos de actividad. Nuestro estimador anticipa una suba de 0,7% mensual desestacionalizada en septiembre, insuficiente para compensar la caída de julio: el tercer trimestre cerraría con una baja de 2,6%, y la economía estaría nuevamente en recesión técnica, señala la Consultora LCG.

Pero todo indica que la postura del FMI es tan solo un cambio de lenguaje para continuar respaldando la política oficial. Y es que no tenía otra alternativa porque un planteo crítico con señalamientos más explícitos hubiera agudizado la crisis actual a niveles impensados.

Pero lo que no dice el FMI, lo vienen marcando varias consultoras. Por ejemplo, Invecq Consultora Económica señala que "tras la caída de 0,6% trimestral desestacionalizado del PIB en el segundo trimestre, los datos de julio y agosto aseguran una nueva caída trimestral en el tercero. Así, la recesión técnica —dos trimestres consecutivos de caída— está prácticamente asegurada".

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Además, agrega, esto lleva a un nuevo recorte de las expectativas de crecimiento para el año. Alcanzar el 1,5% previsto en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado, una proyección que ya se había recortado el último mes, requiere un crecimiento promedio de 2% mensual entre septiembre y diciembre, frente al promedio mensual de -0,5% registrado en lo que va del año.

Sin revisiones de los meses observados, una expansión cercana al 1% anual requeriría un rebote de 2,5% en septiembre y luego subas de 0,6% mensual durante el último trimestre del año. En cambio, si entre septiembre y diciembre la actividad crece a un ritmo promedio de 1% mensual, el crecimiento anual alcanzaría 0,7%.

Por lo tanto, incluso un crecimiento anual modesto en torno al 1% anual (en línea con el arrastre que dejó 2025) exige que en el cuarto trimestre se corte la dinámica recesiva de manera contundente".

La insistencia del FMI en avalar la política económica actual le da respaldo al Gobierno para mantener el rumbo económico sin cambios. No toma en cuenta que "el principal límite está en los motores del consumo, que no muestran señales de recuperación.

En julio, el empleo asalariado privado registrado cayó unos 13.000 puestos, y acumuló una pérdida de 65.500 desde diciembre de 2025. En cuanto al crédito, sigue sin despegar desde mediados de 2025", señala Invecq.

Qualy Consultora dice que "para el último trimestre del año prevemos una expansión moderada liderada por las exportaciones de energía, minería y agro, que no se traducirá en una mejora para el grueso de hogares y empresas. El consumo podría recuperarse levemente, la inversión se concentraría en los sectores exportadores y los grandes proyectos tenderían a postergarse hasta que se aclare el escenario electoral. La restricción fiscal limita cualquier estímulo del gasto público. El costo de financiamiento cercano al 12% en dólares, los elevados vencimientos en 2027, la evolución del petróleo y elecciones y de las tasas internacionales marcarán el ritmo".

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