jueves 4 de junio de 2020
Economía | Santa Fe | pobreza | Coronavirus

El coronavirus encuentra a Santa Fe con el doble de indigentes

El porcentaje de indigencia en la ciudad de Santa Fe se duplicó en tan solo un año. Más de 78 mil personas no tienen lo mínimo indispensable para vivir.

El primer dato destacado de la medición del segundo semestre de pobreza en la ciudad de Santa Fe y alrededores es la duplicación, en tan sólo un año, de la indigencia: los que no tienen ingresos suficientes para comprar una canasta básica de alimentos aumentaron de 37.328 a 78.091 personas o de 3,7 al 7%, de acuerdo a los datos del INDEC.

En Rosario y alrededores hubo un aumento de la indigencia (aumentó del 6 al 7,3%) pero mayor fue el de la pobreza: en un año, se agregaron 45.061 nuevos pobres, de los cuales 17.870 son indigentes.

En el Gran Santa Fe los asalariados sin descuentos jubilatorios (“en negro”) comprenden al 27,7% y en el Gran Rosario del 31%. La tasa de desocupación en Gran Santa Fe es del 5,5% pero entre los varones jóvenes (menos de 29 años) asciende al 17,4% y entre las mujeres de esa edades del 19,8%. Una de cada 5 mujeres activas jóvenes está en la desocupación.

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En el Gran Rosario, la desocupación es del 8,7%, con las mujeres jóvenes con el 16,4% y entre los varones jóvenes del 19,5%. Uno de cada 5 varones jóvenes activos busca y no encuentra trabajo.

Todos estos datos oficiales son de la segunda mitad del año pasado, mucho antes del estallido de la pandemia y la cuarentena. Y también a la mayor recesión que se produjo en el arranque de 2020.

Impacto del coronavirus

En este contexto socio-laboral, el desarrollo del coronavirus y la cuarentena sanitaria son más dramáticas para este vasto contingente de personas en situación de pobreza, indigencia, desempleo, informalidad o vulnerabilidad social. Y eso pasa “ya sea por la soledad o los peligros de una convivencia forzada, por la falta de esos trabajos informales fundamentales para el presupuesto familiar; así como también por la objetiva imposibilidad de contar con condiciones que se suponen necesarias para cumplir con los cuidados sanitarios”, explica un informe del Observatorio Social de la UCA.

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En las villas del norte y el oeste de Santa Fe, el cruce de la pandemia con la pobreza extrema es un enorme riesgo.

En las villas del norte y el oeste de Santa Fe, el cruce de la pandemia con la pobreza extrema es un enorme riesgo.

El estudio agrega que “en este marco, aunque necesario, el aislamiento social obligatorio tiende a profundizar efectos de exclusión para los cuales no ha habido antes ni hay todavía ahora políticas de efectiva inclusión social, con el agravante de que en el día después de la cuarentena, la propia economía formal estará sumamente debilitada para emprender una rápida e imperiosa reactivación. La crisis de la deuda, la recesión y la estanflación, junto al aumento del desempleo y de la pobreza, continuarán siendo temas centrales de la agenda política”.

Todo esta situación socio-laboral se agrava por la falta de agua potable, sanitarios y el hacimiento crítico en las viviendas de los barrios más carenciados.

Todo esta situación socio-laboral se agrava por la falta de agua potable, sanitarios y el hacimiento crítico en las viviendas de los barrios más carenciados que impide cumplir con las recomendaciones y medidas necesarias – la más elementales, como lavarse la manos con jabón y permanecer en las casas-- para evitar la propagación del virus.

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Todas esas carencias datan de largos años, como también la situación precaria del sistema de salud, la falta y hasta disminución del Presupuesto de los últimos años.

En las crisis afloran a la superficie agravadas todas estas carencias. También, se dice que la crisis es una oportunidad. Depende. Hubo crisis que condujeron a males mayores y otras a cambios estructurales.

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