Con 43 votos afirmativos y 19 en contra, el Senado de la Nación sancionó la nueva Ley de Biocombustibles. Desde las principales cámaras del sector cuestionaron a lo largo de toda su tratativa (inclusive en la reunión con el secretario de Energía) la nueva normativa que puede reducir hasta un 3% el porcentaje de corte obligatorio de gasoil con biodiésel (actualmente se ubica en el 10%). En Santa Fe existen 19 plantas que generan 10.000 puestos de trabajo, producen 3.500.000 de toneladas de biodiésel por año (un equivalente a 60.000 barriles de petróleo por día) y entre el 2007 y 2019 generaron 14.000.000.000 millones de dólares.
De los tres senadores que Santa Fe tiene en el congreso, solo Alejandra Vucasovich (reemplazó a Carlos Reutemann) votó en contra de la ley, mientras que Roberto Mirabella y María de los Ángeles Sacnun tuvieron diferentes exposiciones en su línea argumental.
Mirabella expresó que "no es la ley que más me gusta", y aclaró que el secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, "se comprometió a debatir y a formular en conjunto la reglamentación de la ley". El legislador santafesino también dijo que le solicitaron a Martínez un fondo compensador para el sector, ya que si se reduce el corte "podríamos tener una pérdida de 400 millones de dólares en la industria del biodiésel y de 360 millones de dólares en la industria aceitera de soja. Además de caer la recaudación tributaria provincial que lo estiman en 13 millones de dólares".
María de los Ángeles Sacnun dijo que la norma "prioriza a las pymes y el empleo que generan y que es un proyecto que va hacia un modelo integrado". Frente a las acusaciones de defender el lobby petrolero, la legisladora expresó: "No me gusta el lobby petrolero ni el cerealero".
Marcelo Kusznierz, integrante de la Cámara Santafesina de Energía Renovables y de la comisión directiva de la Unión Industrial de Santa Fe, explicó que "estábamos en una situación de incertidumbre total y esta nueva ley al menos nos da previsibilidad". Pero en diálogo con Aire Digital aclaró que "no es la ley que hubiésemos preferido, pero antes de desaparecer como en su momento una ley apuntaba a eso, es la ley posible".
En cuanto a la adaptación del sector a la nueva reglamentación, Kusznieri explico que será fundamental la reglamentación de la ley, para lo cual "tenemos el compromiso asumido por parte del sector político para cumplir con los puntos necesarios para que no desaparezcan las pymes", por un lado se solicita fijar los límites de corte en 5% y no menos; y por otra parte asegurar cupos de 1.000 toneladas mensuales.
El representante de la Cámara Santafesina de Energía Renovables, explicó que "desde el sector queremos economías regionales integradas, pero es difícil luchar contra las grandes corporaciones como lo son las petroleras. En ese sentido la ley nos protege, porque impide que nos haga desaparecer abriéndole el juego a las mismas".
Para concluir, Kusznierz resaltó que será muy importante que la Secretaría de Energía cumpla con la ley y su control, "publicando los precios de referencia y los cupos asignados". El empresario santafesino ejemplificó que durante mucho tiempo no se publicaron los valores de referencia y las empresas petroleras no respetaban el corte.
En la votación de la ley en el Senado, se dejó en claro que la Argentina el año pasado importó, aproximadamente, 520 millones de dólares en gasoil para automotores; 340 millones de dólares para las usinas eléctricas; 76 millones para las naftas; por lo que se importó en total cerca de 1000 millones de dólares
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