Biocombustibles: el plan para suplantar importaciones de gasoil con producción de Santa Fe
El proyecto de Ley de Biocombustibles impulsado por el Gobierno Nacional encendió las alarmas en el esquema productivo de la provincia de Santa Fe.
El proyecto de Ley de Biocombustibles impulsado por el Gobierno Nacional bajo el expediente S. 809-26 encendió las alarmas en el esquema productivo de la provincia de Santa Fe.
El proyecto de Ley de Biocombustibles impulsado por el Gobierno Nacional bajo el expediente S. 809-26 encendió las alarmas en el esquema productivo de la provincia de Santa Fe. En declaraciones al programa de AIRE, Algo que Decir, la subsecretaria de Energía Renovable y Eficiencia Energética de la provincia, María Cecilia Mijich, fijó la postura de la administración santafesina, cuestionó el trato diferencial que la norma otorga al biodiesel respecto del bioetanol y alertó sobre los riesgos de desprotección que enfrentarían las pymes locales si se avanza hacia una desregulación total del mercado.
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La funcionaria detalló que el pedido formal del gobierno provincial a los legisladores nacionales es, de mínima, que el biodiesel reciba un tratamiento equivalente al del bioetanol. En ese sentido, la provincia cuestiona la rigidez de la Secretaría de Energía de la Nación, que busca clavar el techo del corte obligatorio en un 10%, una cifra que Santa Fe considera escasa para todo el potencial instalado en su territorio. Al respecto, Mijich manifestó: "Lo que estamos pidiendo e insistiendo fuertemente con el gobierno de la provincia de Santa Fe es una flexibilidad diferente y una posición diferente respecto al biodiesel porque tampoco entendemos por qué hay un trato diferencial con respecto al biotanol".
Biocombustibles: el plan para suplantar importaciones de gasoil con producción de Santa Fe
Una de las mayores preocupaciones del gobierno santafesino radica en el artículo del proyecto que propone liberar gradualmente el mercado hacia el año 2030, obligando a todas las empresas a competir en licitaciones abiertas y transparentes sin distinción de su escala. Para la subsecretaria, este esquema rompe los cupos que protegen a las pequeñas y medianas empresas y deja en una clara situación de vulnerabilidad a las plantas no integradas, es decir, aquellas que no disponen de manera directa de la materia prima y deben salir a comprar el aceite de soja para procesarlo.
Santa Fe concentra el 80% de la capacidad de producción nacional de biodiesel a través de casi 20 plantas instaladas que garantizan más de 1.600 puestos de trabajo directos e indirectos. La postura provincial apunta a preservar dos mercados diferenciados para que las pymes no compitan en desventaja con los grandes complejos agroexportadores cerealeros. Mijich calificó de "inentendible" que se ponga en riesgo la supervivencia de un entramado industrial que nació de una definición política previa y argumentó que sustituir importaciones es una prioridad macroeconómica urgente: "Argentina hoy compra gasoil afuera, se está importando gasoil, más de mil millones de dólares al año que compramos afuera y nosotros estamos produciendo un biodiesel mucho más amigable con el ambiente, hoy competitivo desde el punto de vista económico".
El espejo de Brasil y la viabilidad técnica del B20
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo santafesino señalaron que la legislación de la región debe mirar el ejemplo de Brasil, principal competidor continental en materias primas, que cuenta con un marco regulatorio consolidado que prevé un corte del 15% (B15) y proyecta una escala hacia el 20% (B20) para el año 2030.
Salto del 7,5% de corte hacia un 20%
La funcionaria santafesina enfatizó que Argentina está técnicamente capacitada para dar un salto directo desde el actual 7,5% de corte hacia un 20% sin la necesidad de alterar los componentes mecánicos del parque automotor o del transporte de cargas.
Finalmente, el gobierno de Santa Fe aspira a que el debate parlamentario logre modificar el texto de la ley nacional para dejar una ventana de flexibilidad que habilite subas automáticas en el corte cuando las variables internacionales, como las guerras o las disputas petroleras, disparen el precio de los combustibles fósiles y vuelvan al biodiesel local mucho más competitivo. Ante la paradoja económica de la salida de divisas por importación energética, Mijich concluyó de forma categórica: "¿Por qué no reemplazar los dólares que salen cuando compramos gasoil afuera? Producir y utilizar nuestra propia materia prima es realmente inentendible. Así que esa es la posición de Santa Fe y la que nosotros queremos defender".






