Deontay Wilder y Tyson Fury se verán las caras por segunda vez, esta vez en el MGM Grand de Las Vegas, en Estados Unidos, y este jueves durante el pesaje previo al combate se vivieron momentos de tensión luego de los diálogos entre ambos.
Para la pelea de este sábado, Wilder –actual campeón de los pesos pesados de la CMB- dijo a su retador, el británico Fury, que fue él quien lo colocó en las primeras planas del boxeo a nivel mundial. Además, y aquí viene lo más duro, instó al británico a recordar que cuando le ofreció pelear por primera vez lo encontró “en ruinas, planeando suicidarse y cubierto en cocaína”.
Tras esto, los entredichos siguieron subiendo de tono y los púgiles llegaron a empujarse frente a las cámaras y las miradas atentas de los guardias de seguridad que separaron rápidamente a quienes deben guardar sus energías para la pelea de este sábado 22.
En el combate del próximo sábado, Wilder pondrá en juego el título de los pesos pesados del CMB. Su primera pelea, en diciembre de 2018, terminó en empate, lo cual permitió al estadounidense conservar dicho cinturón y a su rival mantenerse como campeón lineal. En aquel combate, Wilder mandó al inglés a la lona en dos ocasiones, aunque finalmente Fury logró volver a ponerse de pie y seguir peleando.
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