Luego de la suspensión de la división de menores de la Liga Santafesina por los hechos y actitudes de violencia que se registran fuera del campo, este sábado ocurrieron incidentes en la Primera, en el partido que disputaron Pucará y Nuevo Horizonte.
Un grupo de hinchas visitantes arrojó objetos al campo de juego y hasta saltaron al césped para golpear a miembros del equipo adversario. A pesar de la presencia policial, todo terminó en escándalo.
El partido se disputó en el estadio de Pucará, en donde los locales ganaron 3-2. "El encuentro se desarrolló con total normalidad", sostuvo Gabriel Amarillo, presidente de Club Pucará, en diálogo con Creo, el programa que conduce José Curiotto.
Los ataques se dieron una vez que finalizó el partido. "Parte de la tribuna se desmadró, se metieron dos personas que estaban en la tribuna y golpearon con un balde al técnico y a un asistente", relató el presidente de la entidad deportiva. El presidente de Pucará explicó que a pesar de la presencia de dos policías adicionales, no se pudo amedrentar la actitud de los violentos, quienes hirieron a Mariano Bonzzi, DT del equipo local, con un objeto lanzado desde la tribuna. A pesar del hecho que protagonizaron los hinchas de Nuevo Horizonte, Amarillo destacó la actitud de los jugadores e integrantes del club.
Tras este nuevo hecho que enluta la actividad futbolística, las autoridades se contactaron con el presidente de la Liga Santafesina para analizar la situación. Previo a los incidentes, las autoridades de Pucará habían deslizado la posibilidad de disputar los partidos sin público visitante por los incidentes que se habían registrado en fechas anteriores. Tras lo sucedido este último sábado, hoy no se descarta aplicar la medida. "No se puede descartar, oficialmente desde la Liga no hay nada definido", recalcó Amarillo.
Las medidas para frenar la violencia en la liga santafesina de fútbol
La semana pasada, el presidente de la Liga Santafesina, Leónidas Chino Bonaveri, adelantó que se conformará una mesa de trabajo con los 54 clubes que integran la entidad y el Ministerio de Seguridad de Santa Fe. "Queremos aplicar el derecho de admisión", reiteró el entrevistado. El presidente de la Liga no descartó que se juegue a puertas cerradas y la aplicación de sanciones a los clubes en los que se registren escenas de violencia. "Esto tiene que cambiar, si no puede haber un hecho más grave", adelantó.
La suspensión de los partidos de la liga también es delicada por la función social que cumplen los clubes de fútbol. Bonaveri recordó que en la división de menores de la liga juegan entre 8.000 y 9.000 chicos, y hay más de 15.000 inscriptos. "Es una lástima que los chicos se queden sin jugar por las actitudes violentas de los mayores, pero no vemos otra manera de cambiarlo. Se llegó a un punto límite y hay que tomar una decisión", insistió el presidente de la liga.
Temas
Te puede interesar



