San Miguel fue quien vio por primera vez a Oliveras golpear una bolsa de boxeo. Lo recuerda todo como si hubiese sido ayer: “Alejandra fue al gimnasio antes de ir a un casamiento… y se quedó para siempre. Su papá la había llevado y quedó impactado por el ruido que hacía al pegarle a la bolsa”, relató el entrenador en diálogo con Splendid AM 990.
El nacimiento de la “Locomotora”
No solo fue su formador, sino también el creador de su apodo. “Estaba entrenando y le dije a su padre: ‘¡Esta chica parece una locomotora!’. Tenía la fiereza y la potencia de un hombre. Desde ese momento, quedó como la Locomotora”, reveló San Miguel, con una mezcla de orgullo y nostalgia.
LEER MÁS ► Una vida en fotos: la carrera deportiva y política de Locomotora Oliveras
Con una energía avasallante y una personalidad que desbordaba carisma, Oliveras no tardó en dejar huella en quienes la conocieron. “Era auténtica, sin filtro. Cuando algo no le salía, se enojaba y entrenaba el doble. Era muy temperamental, pero también muy inteligente y frontal. Nunca aceptó excusas”, la describió su mentor.
locomotora oliveras
La "Locomotora" Oliveras falleció este 28 de julio en Santa Fe.
“Una locomotora de verdad”: el recuerdo del primer entrenador de Alejandra Oliveras
Alejandra Oliveras no solo impactó dentro del ring. En sus últimos años, combinó entrenamientos de alto rendimiento con una fuerte presencia en redes sociales y medios de comunicación, donde se transformó en una motivadora nata. San Miguel lo reconoce: “Tenía una gran personalidad. Era marketinera sin haber estudiado marketing. Siempre buscaba salir adelante. Su legado es claro: hay que luchar por lo que uno sueña”.
Y entre todas sus virtudes, su exentrenador destaca una por encima del resto: la gratitud. “La última vez que nos vimos, ella ya era campeona. Me reconoció en un evento, se me acercó y me dijo: ‘Usted tuvo mucho que ver en esto’. Esa frase me la llevo para siempre”.
Carlos San Miguel no solo descubrió a una boxeadora. Fue testigo del nacimiento de un ícono. Y así la quiere recordar, como lo dijo en sus propias palabras: “Alejandra era auténtica y frontal. Bien locomotora”. Una definición simple, pero cargada de historia.