"¡Las Malvinas, argentinas!", clamó el viento y rugió el mar: a un mes del histórico triunfo de Argentina ante Inglaterra

El 15 de julio, Argentina venció 2-1 a Inglaterra y avanzó a la final del Mundial. Un partido inolvidable, la emoción de Messi y el recuerdo de Malvinas.

A un mes de la épica: el histórico triunfo de Argentina ante Inglaterra y la bandera de Malvinas

A un mes de la épica: el histórico triunfo de Argentina ante Inglaterra y la bandera de Malvinas

Foto: NA / FLORENCIA ARROYOS

Hay fechas que quedarán marcadas a fuego en la historia y memoria de todos los argentinos, y el 15 de julio de 2026 será una de ellas. Este sábado se cumple un mes de aquella hazaña, donde fueron eternos los laureles que supimos conseguir. Y aunque algunos días después juramos con gloria morir, nunca nadie jamás nos quitará el grito sagrado de aquel día en Atlanta, donde Messi y esta Selección Argentina se sentó, una vez más, en su trono dignísimo.

¡Las Malvinas, argentinas!, clamó el viento y rugió el mar luego de los goles de Enzo Fernández, que silenció a todo un estadio, y de Lautaro Martínez, que nos coronó de gloria, una vez más.

Argentina-Inglaterra: un partido que fue mucho más que fútbol

Un partido que ya desde la previa no se vivió solamente como “un partido más”. Y aunque fueron desesperados los intentos de muchos de nosotros —desde nuestro rol de periodistas— de tratar de “bajarle la espuma” a este duelo, la gente, los hinchas, el pueblo argentino... dictaminó lo contrario: era una final.

Y aunque nada debiese tener que ver el fútbol con la política, el recuerdo de Diego, el recuerdo de la Mano de Dios, del Gol del Siglo, de los ingleses y, en el contexto en el que llegamos a esta “semifinal”, hicieron que el partido tomara una relevancia superior.

Y luego de la hazaña, apareció la famosa bandera de Malvinas.

Y luego de la hazaña, apareció la famosa bandera de Malvinas.

Inglaterra fue nuestra final. Hay un sinfín de explicaciones, tanto desde lo físico como desde la psicología deportiva, de por qué la verdadera final fue contra Inglaterra, pero la principal es la emocional.

Fue nuestro séptimo partido, donde dejaron el cuero y lo que quedaba. Y por ello, por siempre seremos unos agradecidos de haber podido vivir y sentir aquel grato momento. Donde nos olvidamos de todo. Donde nos abrazamos con desconocidos como si fueran hermanos del alma. Donde, una última vez, dentro de una cancha, fuimos felices.

Fue por Malvinas, fue por el Diego y fue por la última de Leo. Porque aunque no contó como una estrella más, se sintió como una.

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