Cuál es la joya de la Patagonia Argentina que se ubicó entre los 50 imperdibles del mundo para 2027
La renombrada editorial especializada en viajes destacó los paisajes cordilleranos, los deportes de aventura y la afamada gastronomía rionegrina como razones fundamentales para planificar unas vacaciones en el sur argentino.
La reseña oficial destaca las actividades al aire libre sobre el lago Gutiérrez, las rutas de escalada en roca y el senderismo en la alta montaña rionegrina.
El turismo rionegrino celebra una nueva victoria en la vidriera internacional. La influyente publicación especializada Lonely Planet incluyó a San Carlos de Bariloche junto con el corredor de la Región de los Lagos dentro de su selecta nómina de los 50 destinos más cautivantes de todo el planeta para explorar durante 2027.
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Esta distinción ubica al gigante cordillerano a la par de rincones globales tan exóticos como el Véneto italiano, el Red Centre australiano, Chengdú en China o las paradisíacas Islas Galápagos. Además, la Argentina sumó un doble reconocimiento en el ranking internacional gracias a la inclusión de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su apasionante cultura tanguera.
Naturaleza activa, descanso y el famoso chocolate: las claves del reconocimiento global
La experta en viajes Christine Gilbert firma la reseña sobre el destino rionegrino y resalta la versatilidad de la ciudad como epicentro para reconectar con el entorno natural. Las principales razones que motivaron la elección del jurado internacional abarcan:
- Puerta de entrada a la Patagonia: la ciudad funciona como la base perfecta para explorar todo el corredor de la Región de los Lagos, combinando naturaleza, tranquilidad y misterio.
- Deportes y aventura al aire libre: la reseña enfatiza la amplia oferta de actividades, desde trekking hacia lagunas alpinas y Stand Up Paddle en el lago Gutiérrez hasta renovadas vías de escalada en roca.
- Respaldo institucional y diversificación: Eric Guzmán, secretario de Turismo y presidente del EMPROTUR, celebró el anuncio y destacó que este reconocimiento valida la estrategia de mostrar los atractivos locales durante las cuatro estaciones del año.
- Símbolo gastronómico identitario: el afamado chocolate artesanal comparte el protagonismo con los paisajes de montaña, posicionándose como un hito infaltable para todo viajero.
Bariloche a la Carta y la consolidación de la gastronomía de montaña
El informe de la editorial británica no solo pone el foco en los picos nevados y las caminatas; el valor gastronómico ocupa un rol central en la recomendación. El icónico chocolate artesanal, las casas de té tradicionales y las cervecerías artesanales convierten a la localidad en un polo culinario permanente que rompe con la estacionalidad del turismo estival o invernal.
Esta oferta cobra especial dinamismo con la celebración de eventos masivos como Bariloche a la Carta (BALC), el festival gastronómico que reúne a los mejores chefs, productores agroalimentarios, hoteles y restaurantes de la Patagonia. La cita refuerza el concepto de viaje experiencial que buscan los expertos internacionales: saborear la identidad del territorio en cada plato mientras se contemplan los espejos de agua glaciares.
Guía práctica de viaje: cómo llegar, excursiones imperdibles y cuándo ir
Para planificar una travesía completa hacia el destino estrella de la Patagonia, conviene tener en cuenta los aspectos logísticos fundamentales:
- Accesos y conectividad: el Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria recibe vuelos diarios desde Buenos Aires y las principales capitales provinciales. Por vía terrestre, la mítica Ruta Nacional 40 conecta la ciudad con el resto de la región cordillerana.
- Circuito de excursiones clásicas: los itinerarios infaltables incluyen el tradicional Circuito Chico, el ascenso en teleférico al Cerro Campanario, las navegaciones hacia la Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes, además del imponente camino hacia el Cerro Tronador y el Glaciar Ventisquero Negro.
- Cuándo visitar el destino: el verano resulta ideal para disfrutar de las playas de lago, deportes acuáticos y senderismo de alta montaña; el otoño regala colores dorados únicos en los bosques; el invierno concentra la acción en las pistas de esquí del Cerro Catedal; y la primavera florece con el clima óptimo para recorrer el centro urbano y los festivales gastronómicos.






