Cómo cuidar tu piel durante las temporadas más cálidas
Durante la primavera y el verano, la piel suele necesitar hidratación extra y reparación por el sol, la arena y el cloro de las piletas. Con algunos pasos simples, es posible restaurar la elasticidad, luminosidad y firmeza.
Los cuidados deben incluir rostro, cuerpo y hábitos internos como hidratación y alimentación saludable.
Con la llegada de los meses más cálidos, la piel necesita una atención especial. La mayor exposición al sol, el aumento de la temperatura y la humedad pueden provocar deshidratación, manchas o envejecimiento prematuro.
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Por eso, es fundamental adaptar la rutina de cuidado facial y corporal, priorizando la limpieza, la hidratación y la protección diaria.
Cómo mantener el cuidado de la piel los días de más calor
El uso de protector solar es el paso más importante y no debe limitarse a los días de playa o pileta. Se recomienda aplicarlo cada mañana, incluso cuando el cielo está nublado, y reaplicarlo cada dos o tres horas si se permanece al aire libre.
Además, los especialistas aconsejan elegir productos con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30 y con componentes que también cuiden el medio ambiente.
Por otro lado, durante la primavera y el verano conviene optar por texturas ligeras, como geles o lociones, que se absorban rápido y no dejen sensación grasosa. Mantener una buena alimentación, beber suficiente agua y evitar la exposición solar entre las 10 y las 16 también ayudan a conservar una piel sana, luminosa y protegida.
Consejos para cuerpo y rostro
No descuidar el cuello, escote y manos. Consumir agua suficiente, frutas y verduras frescas contribuye a una piel más saludable desde adentro hacia afuera. Incorporar aceites naturales como almendra o rosa mosqueta ayuda a regenerar la piel dañada por el sol.





