Galletitas de limón con maicena: se deshacen en la boca y no llevan manteca

Ideales para la merienda, estas galletitas suaves y livianas se preparan con ingredientes simples y son perfectas para acompañar el mate o el café.

Galletitas de limón con maicena: se deshacen en la boca y no llevan manteca.

Galletitas de limón con maicena: se deshacen en la boca y no llevan manteca.

Las galletitas de limón y maicena se convirtieron en una de las opciones preferidas para quienes buscan algo dulce, liviano y fácil de hacer en casa. Su textura suave y aireada las distingue de las galletitas tradicionales, y lo mejor es que no llevan manteca: se preparan con aceite, lo que las hace más económicas y livianas, sin resignar sabor.

La clave de estas galletitas está en la fécula de maíz, que les da esa miga delicada que se deshace en la boca. El toque de limón fresco aporta un aroma irresistible y un sabor cítrico que conquista desde el primer bocado. Además, al no usar manteca, la receta es más rápida y accesible, con menos grasas saturadas.

Estas galletitas son ideales para la merienda. 

Estas galletitas son ideales para la merienda.

Los ingredientes para unas 15 a 20 galletitas

  • 1 taza de fécula de maíz (maicena)
  • 1 taza de harina leudante (o harina común + 1 cucharadita de polvo de hornear)
  • 1/2 taza de azúcar
  • 1/4 de taza de aceite neutro (girasol o maíz)
  • 1 huevo
  • Ralladura y jugo de 1 limón fresco
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)

El paso a paso para lograr galletitas suaves y tiernas

  1. Primero, batí el huevo con el azúcar, el aceite, la ralladura y el jugo de limón hasta que la mezcla quede bien integrada y homogénea. Si te gusta, sumá la esencia de vainilla.
  2. En otro recipiente, tamizá la maicena junto con la harina leudante. Incorporá los ingredientes secos de a poco a la mezcla líquida, uniendo con espátula o con las manos, pero sin amasar demasiado: solo hasta formar un bollo suave.
  3. Formá bolitas del tamaño de una nuez y acomodalas en una placa para horno enharinada o con papel manteca. Aplastalas suavemente con un tenedor para darles la forma clásica.
  4. Llevá las galletitas a horno precalentado a 180 °C durante 10 a 12 minutos. El secreto para que queden tiernas es retirarlas cuando la base apenas empiece a dorarse, sin que se doren demasiado por arriba.

Consejos para disfrutar y conservar las galletitas

Estas galletitas son ideales para acompañar el mate, el café o el té de la tarde. Se pueden guardar en un recipiente hermético para que mantengan su textura suave por varios días.

La receta rinde entre 15 y 20 unidades, según el tamaño de las bolitas. El aroma a limón y la textura aireada las convierten en una opción infalible para cualquier merienda.

Las más leídas