El martes 23 de abril, cuatro erupciones solares estallaron casi simultáneamente desde distintos puntos de la superficie del Sol. Esta inusual combinación de explosiones, registrada por el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA, no solo impresiona por su singularidad, sino que también podría desencadenar una tormenta solar dirigida hacia la Tierra, con posibles efectos en los próximos días.
Las erupciones solares son fenómenos en los que se producen explosiones en la superficie del Sol, liberando poderosas ráfagas de radiación electromagnética. Se originan cuando la energía magnética acumulada en la atmósfera solar se libera repentinamente, según informa Space.com.
La NASA registró cuatro erupciones solares
Según el SDO, la "cuádruple erupción solar" ocurrió a la 01:00 am EDT. De estas cuatro erupciones, tres surgieron de manchas solares y una de un filamento magnético. Este último es un gran bucle de plasma que se eleva sobre la superficie solar, rodeado por las manchas oscuras, según detalla Spaceweather.com.
Aunque estas cuatro erupciones estuvieron separadas por cientos de miles de kilómetros, están conectadas por bucles magnéticos apenas perceptibles en la corona solar, la atmósfera externa del Sol. A este tipo de eventos se les conoce como "erupciones solares simpáticas". Lo excepcional en este caso es que no fue un par de explosiones, como suele ocurrir, sino un cuarteto, lo que lo convierte en una categoría de "supersimpática", de acuerdo a Spaceweather.com.
Qué podría pasar en la Tierra tras la erupción cuádruple del Sol
Aún se desconoce la magnitud exacta de la explosión combinada, pero las dimensiones de las manchas solares sugieren que "al menos algunos de los restos podrían llegar a nuestro planeta".
Es probable que se trate de una masiva nube de plasma y radiación, conocida como eyección de masa coronal (CME). Si esta interactúa con el campo magnético terrestre, se podría experimentar una tormenta solar de clase menor G1, con fechas de impacto más probables entre el 25 y 26 de abril.
Si se confirma, la CME podría generar un espectáculo de auroras cerca de los polos magnéticos. Sin embargo, es crucial recordar que las CME dirigidas hacia la Tierra pueden tener efectos adversos, como perturbar redes eléctricas, sistemas de telecomunicaciones y satélites en órbita, además de exponer a los astronautas a peligrosas dosis de radiación.
De acuerdo con investigaciones recientes, las erupciones solares simpáticas tienden a aumentar cerca del máximo solar, una fase de intensa actividad que se repite aproximadamente cada 11 años. Este patrón fue destacado en un estudio de 2022, que analizó casi 40 años de datos relacionados con estas erupciones. Además, algunos expertos sugieren que este ciclo de alta actividad podría haberse iniciado ya, adelantándose casi un año respecto a las predicciones anteriores.



