Revelan el verdadero origen de las "Cataratas de sangre" en la Antártida: el secreto que escondió el hielo

El análisis genético de muestras extraídas en la zona confirmó que el fenómeno surge de un océano prehistórico atrapado bajo la masa helada, donde sobrevivieron microorganismos marinos únicos en el planeta.

Las investigaciones con radares de penetración terrestre revelaron una intrincada red de agua líquida salina que fluye por debajo del hielo a temperaturas inferiores a los cero grados.

Las investigaciones con radares de penetración terrestre revelaron una intrincada red de agua líquida salina que fluye por debajo del hielo a temperaturas inferiores a los cero grados.

En medio del blanco impoluto del glaciar Taylor, en los Valles Secos de McMurdo, en la Antártida, una cascada de líquido rojo oscuro que simula sangre humana fresca desconcierta a la ciencia desde 1911. El geólogo australiano Thomas Griffith Taylor descubrió la formación durante las primeras exploraciones al continente blanco, creyendo inicialmente que microalgas teñían el agua.

Décadas más tarde, los expertos confirmaron que una salmuera saturada de hierro provocaba la tonalidad al oxidarse en contacto con la atmósfera. Sin embargo, persistía la gran incógnita: ¿de dónde proviene esta corriente líquida en un entorno que soporta temperaturas medias de 17 grados bajo cero?.

Un reciente estudio publicado en la revista Nature Geoscience, bajo la dirección de la microbióloga Angela Zoumplis, aportó la respuesta definitiva. Tras recolectar y analizar 167 muestras de agua, sedimento y aire en la región, los científicos identificaron una intrincada comunidad de microorganismos de origen estrictamente marino que sobrevivió en la oscuridad absoluta durante eras geológicas.

El hierro disuelto en la salmuera subglacial se oxida al contacto instantáneo con el aire, generando la tonalidad roja característica que bautizó a las Blood Falls.

El hierro disuelto en la salmuera subglacial se oxida al contacto instantáneo con el aire, generando la tonalidad roja característica que bautizó a las Blood Falls.

El mar prehistórico que quedó atrapado bajo el glaciar Taylor

El hallazgo confirma que el sistema subterráneo que alimenta a las "Cataratas de sangre" pertenece a un antiguo océano aislado por la masa de hielo. Aunque en 2017 un equipo liderado por la investigadora Erin Pettit detectó mediante radares de penetración terrestre una vasta red de ríos subglaciales, el trabajo de Zoumplis determinó por primera vez la procedencia de la gigantesca reserva salina.

Los estudios genéticos de ARN ambiental demostraron que los microbios no solo persisten en el lugar, sino que permanecen plenamente activos dentro de la salmuera. Entre los linajes hallados destacan organismos eucariotas típicos del océano como diatomeas, dinoflagelados, haptófitos y ciliados. Estas estructuras biológicas presentan variaciones genéticas considerables respecto a sus parientes marinos actuales, un rasgo característico de las especies que sufren un aislamiento prolongado.

Las exploraciones en los Valles Secos de McMurdo permitieron recuperar 167 muestras biológicas para aislar el material genético de los microorganismos marinos.

Las exploraciones en los Valles Secos de McMurdo permitieron recuperar 167 muestras biológicas para aislar el material genético de los microorganismos marinos.

Microorganismos vivos que sobrevivieron a la era del hielo

La investigación estimó que el evento de confinamiento marino ocurrió hace más de un millón de años, o incluso 1,5 millones de años, antes de que se consolidara la capa helada actual. Los datos claves del monitoreo biológico revelan la singularidad del ecosistema:

  • Firma marina única: las "Cataratas de sangre" comparten más del 9% de sus eucariotas con el océano actual, mientras que el resto de los Valles Secos apenas alcanza un 1%.
  • Actividad biológica: el análisis de ARN probó que los microorganismos metabolicamente activos se adaptaron a vivir sin luz solar ni oxígeno directo.
  • Reserva del pasado: la zona resguarda un ecosistema relicto que servirá para reconstruir los cambios ambientales y climáticos que sufrió la Tierra en la antigüedad.

La comunidad científica continuará con mapeos genéticos más profundos para precisar la fecha exacta en la que el avance del glaciar cubrió la salmuera. Mientras tanto, las "Cataratas de sangre" dejan de ser un fenómeno inexplicable para convertirse en la ventana biológica más fascinante hacia el pasado remoto del planeta.

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